El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
No progresas mejorando lo que ya está hecho, sino esforzándote por lograr lo que aún queda por hacer.
Formarse no es nada fácil, pero reformarse lo es aún menos.
Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo.
Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos.
Si aún queda una cierta capacidad de fijar criterios progresistas en la educación, que se aplique a introducir la enseñanza obligatoria de la descodificación mediática.
Los niños son aún el símbolo del matrimonio eterno entre el amor y el deber.
La juventud, aun cuando nadie la combata, halla en sí misma su propio enemigo.
Cada niño que viene al mundo nos dice: Dios aún espera del hombre.
A menudo se echa en cara a la juventud que cree que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo termina con ella. ¿Qué es peor?
Tan corta como es la vida, aún la acortamos más por el insensato desperdicio del tiempo.
¡Envejece conmigo! Lo mejor está aún por llegar.
Ocurra lo que ocurra, aún en el día más borrascoso las horas y el tiempo pasan.
Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía.
Actuar es fácil, pensar es difícil; actuar según se piensa es aún más difícil.
Si murmurar la verdad aún puede ser la justicia de los débiles, la calumnia no puede ser otra cosa que la venganza de los cobardes.
El mayor espectáculo es un hombre esforzado luchando contra la adversidad; pero hay otro aún más grande: ver a otro hombre lanzarse en su ayuda.
Ahora empiezo a meditar sobre lo que he pensado, a ver su fondo y su alma, y por eso ahora amo más la soledad, pero aún poco.
A menudo los grandes son desconocidos o, peor aún, mal conocidos.
Nunca hay que pactar con el error, aun cuando aparezca sostenido por textos sagrados.
No hay cosa más excusada y aun perdida que el contar el miserable sus desdichas a quien tiene el pecho colmado de contentos.
Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.
Errar es humano, pero culpar a otros por ello es aún más humano.
He sido un hombre que busca y aún lo sigo siendo, pero ya no busco en las estrellas ni en los libros, sino en las enseñanzas de mi sangre.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
No te aflijas, sino alégrate de preferir ser, aún siendo miserable.
Cuando no se ha sabido vivir, menos aún puede saberse morir.
Aún en tus ocupaciones habituales, intenta al menos por un día guardar el secreto de lo que estás intentando, y a la mañana siguiente verás con mayor claridad tus ideas.
Las palabras que se pierden son desdichas aún mayores.
La conclusión es que sabemos muy poco y, sin embargo, es asombroso lo mucho que conocemos. Y aún más asombroso es que un conocimiento tan pequeño pueda dar tanto poder.