Estoy tratando de responder a los alimentos que se encuentran en las tiendas y simplemente eligiendo las mejores y cocinando lo que se ve hermoso y es de temporada. Ese es el camino a seguir. Me encanta ir al supermercado y al mercado. Nada de sirvientes para mí. Lavar los platos es monótono.
Volví aquí desde Inglaterra, estuve allí un tiempo, fue maravilloso, y es genial ver cómo Londres pasa de la primavera al verano y al otoño.
Estoy cansado de ver cómo los hombres destruyen todo el mundo. Todo lo que solía ser hermoso cuando las mujeres estaban a cargo, y ahora, al trabajar como la manifestación física de la diosa Isis y la reencarnación de Cleopatra, han decidido salvar al mundo.
Que sobrevivió al Holocausto y fue al amor, chicas guapas, a hablar, a escribir, a tener tostadas y té y vivir mi vida, que es lo que es anormal.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
No hay muerte natural: nada de lo que sucede al hombre es natural puesto que su sola presencia pone en cuestión al mundo. La muerte es un accidente, y aun si los hombres la conocen y la aceptan, es una violencia indebida.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El jarrón da forma al vacío y la música al silencio.
Para las personas creyentes, Dios está al principio. Para los científicos, está al final de todas sus reflexiones.
Al pan, pan, y al vino, vino.
Todo hombre es tonto de remate al menos durante cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite.
La belleza sólo le pertenece al que la entiende, no al que la tiene.
El hecho de ser habitados por una nostalgia incomprensible sería, al fin y al cabo, el indicio de que hay un más allá.
Quien quisiera que el hombre no conociera el dolor, evitaría al mismo tiempo el conocimiento del placer y reduciría al mismo hombre a la nada.
Gracias le doy a la Virgen, ,gracias le doy al Señor, ,porque entre tanto rigor ,y habiendo perdido tanto, ,no perdí mi amor al canto ,ni mi voz como cantor.
No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que al igual o al superior.
Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.
Odio al cinismo más que al diablo, a menos que ambos sean la misma cosa.
La probabilidad de hacer el mal se presenta cien veces al día; la de hacer el bien una vez al año.
En ningún momento he dudado que las mujeres son tontas. Al fin y al cabo el Todopoderoso las creó a imagen y semejanza de los hombres.
Al poder le pasa como al nogal: no deja crecer nada bajo su sombra.
Nuestra sociedad ha llegado a un momento en que ya no adora al becerro de oro, sino al oro del becerro.
Todo aquel que aspira al poder ya ha vendido su alma al diablo.
Hay que evitar el combate en lugar de vencer en él. Hay triunfos que empobrecen al vencido, pero no enriquecen al vencedor.
El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de bienes. La virtud inherente al socialismo es el reparto equitativo de la miseria.
La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.
La ley, en su magnífica ecuanimidad, prohíbe tanto al rico como al pobre dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan.
La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente.