Después de todo, la pintura se ha de hacer tal como uno es.
El mundo está lleno de pequeñas alegrías: el arte consiste en saber distinguirlas.
El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.
La calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que lleve consigo.
¡Hay tantas maneras de leer, y hace falta tanto talento para leer bien!.
El arte es el hombre añadido a la naturaleza.
Nunca he podido entender por qué una persona se pasa dos años escribiendo una novela, cuando puede comprar una por $10.
La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.
Hay millones de artistas que crean; sólo unos cuantos miles son aceptados o, siquiera, discutidos por el espectador; y de ellos, muchos menos todavía llegan a ser recordados por la posteridad.
A fuerza de construir bien, se llega a ser un buen arquitecto.
La escultura y la pintura tienen el efecto de enseñarnos modales y de reducir la prisa.
La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido.
La lectura es como el alimento; el provecho no está en la cantidad que se lee, sino en lo que se digiere.
El arte es seducción, no rapto.
Los cuadros están hechos para estar en lugares de meditación.
Las obras maestras del arte tienen a los ricos por esposos, pero a los pobres por amantes.
Un libro de cabecera no se escoge, se enamora uno de él.
Los auténticos actores son esa raza indomable que interpreta los anhelos y fantasmas del inconsciente colectivo.
Lo bueno del cine es que durante dos horas los problemas son de otros.
Resulta de todo punto monstruosa la forma en que la gente va por ahí hoy en día criticándote a tus espaldas por cosas que son absolutamente y completamente ciertas.
El buen lector hace el buen libro.
Lo malo de la pintura abstracta es que hay que molestarse en leer el título de los cuadros.
La música empieza donde se acaba el lenguaje.
En los mejores días del arte no existían los críticos del arte.
No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.
En arte, no hacer nada como los otros; en moral hacer como todo el mundo.
En Hollywood te pueden pagar 1.000 dólares por un beso, pero sólo 50 centavos por tu alma.
Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo.
Para escribir sólo hay que tener algo que decir.