Si puede ser escrito o pensado, puede ser filmado.
En la crítica seré valiente, severo y absolutamente justo con amigos y enemigos. Nada cambiará este propósito.
Se ha de leer mucho, pero no muchos libros; ésta es una regla excelente.
Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento.
Desde que el hombre existe ha habido música. Pero también los animales, los átomos y las estrellas hacen música.
Inspiración y genio son casi la misma cosa.
Para mí, el cine son cuatrocientas butacas que llenar.
La literatura es mentir bien la verdad.
La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura.
Las mujeres y la música nunca deben tener fecha.
Hay que ser un artista para entender a otro. Los críticos de arte no se parecen mucho a los grandes pintores.
Cada vez que las facultades humanas alcanzan su plenitud, necesariamente se expresan mediante el arte.
El arte no es algo que haga una sola persona, sino un proceso puesto en movimiento por muchos.
El que escribe en el alma de un niño escribe para siempre.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.
En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza.
Si es absolutamente necesario que el arte o el teatro sirvan para algo, será para enseñar a la gente que hay actividades que no sirven para nada y que es indispensable que existan.
Nada suena tan estridente a los oídos del autor como el silencio de la crítica.
Componer no es difícil, lo difícil es dejar caer las notas superfluas bajo la mesa.
El arte es vicio. No te casas con él legítimamente, lo raptas.
Una pintura es un poema sin palabras.
Las obras de arte hablan de sus autores, revelan su intimidad y muestran la contribución original que hacen a la historia de la cultura.
La música es un eco del mundo invisible.
La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.
La crítica es la fuerza del impotente.
Sin arte, la vida sería un error.
La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu.
La pintura se aprende en los museos.
Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en la literatura.
La auténtica intuición artística va más allá de lo que perciben los sentidos y, penetrando en la realidad, intenta interpretar su misterio escondido.