No es necesario creer en lo que dice un artista, sino en lo que hace.
Los críticos ven la música y oyen la pintura.
En el proceso de escribir, la imaginación y la memoria se confunden.
Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista debe hacerla soñar o no es artista.
El arte es inútil, pero el hombre no puede prescindir de lo inútil.
El arte debe mostrar todo porque los hombres son de tal o cual manera.
El cemento armado es una musa honesta y útil, y quizás en manos de un arquitecto genial sería admirable; pero cuando se desmanda y se siente atrevida, como una cocinera lanzada a cupletista, hace tales horrores, que habría que sujetarla y llevarla a la cárcel.
El arte es una pausa, un encuentro de sensibilidades.
Todos los artistas comparten la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección brillante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es solo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes brilló ante los ojos de su espíritu.
Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra.
Las obras de arte nacen siempre de quien ha afrontado el peligro, de quien ha llegado hasta el extremo de la experiencia, hasta el punto que ningún humano puede superar. Cuanto más se ve, más propia, más personal, más única se hace una vida.
El lector puede ser considerado el personaje principal de la novela, en igualdad con el autor; sin él, no se hace nada.
El arte debe ser gusto, diversión y alucinación.
El cine es un medio de expresión, pero no estoy muy seguro de que sea un arte.
La música es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz.
El hombre dotado de inteligencia puede, con el don de saber que posee, conseguir la capacidad necesaria para toda la técnica y destreza artística.
En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.
La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso.
El cine es un espejo pintado.
Hay obras maestras que lo son por el monumental aburrimiento que provocan.
Ser director de cine en España es como ser torero en Japón.
La literatura es siempre una expedición a la verdad.
La música es la voluptuosidad de la imaginación.
Comencé a escribir para vivir y ahora escribo para no morir.
El arte verdaderamente no es el pan, pero sí el vino de la vida.
En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco.
La crítica literaria suele proceder de déficit de amor.
El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel.
Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros.
Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.