Un hombre y una mujer verdaderamente enamorados son el único espectáculo de este mundo digno de ofrecer a los dioses.
Los placeres del amor son siempre proporcionales a nuestros miedos.
Las gentes propensas a la melancolía son las mejores dotadas para el amor.
Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.
-Las tres cosas que se van y no regresan son: las palabras, el tiempo y las oportunidades. -Y la virginidad.
Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros.
Drogba, Cristiano Ronaldo, Torres y Van Persie son unos 'piscineros'. (En el 2008 hablando acerca de la simulación de faltas)
Ahora sí, las medidas de mi miembro son iguales que mi edad. Muchas gracias a todos.
El dinero no da la felicidad... Pero tampoco te la quita, eso son los dementores.
El sexo, el dolor y el amor son experiencias límite del hombre. Solo aquel que conoce esas fronteras conoce la vida; el resto simplemente pasa el tiempo, repite una misma tarea, envejece y muere sin saber realmente qué estaba haciendo aquí.
La paz y la alegría no se encuentran en la naturaleza externa. Son tesoros que yacen ocultos en la naturaleza interna del hombre.
Ponerse lentillas en los ojos porque son lentillas.
Siempre nos habían dicho "no, es que todos sois iguales", el entrenador, "para mi todos sois iguales", y es la mentira mayor que existe en el deporte. No todos son iguales, ni todos tienen que ser tratados igual.
Todas las generalizaciones son falsas, incluida ésta.
Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.
Los hombres son como sus madres los hacen.
Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres.
Modernos que usan las bicicletas de sus abuelos porque son retro.
Modernos que no tienen Mac pero dicen que son retros porque tienen PC.
Modernos que usan versiones antiguas de AutoCad porque son "retros" según ellos.
Señoras que creen que sus nietos o nietas son vírgenes.
Lejos de que la ausencia de Dios autorice toda licencia, al contrario, el hecho de que el hombre esté abandonado en la tierra es la razón por la que sus actos son compromisos definitivos.
No nos engañemos, el poder no tolera más que las informaciones que le son útiles. Niega el derecho a la información a los periódicos que revelan las miserias y las rebeliones.
De muchos modos son las flechas del amor: unas raspan y azogan durante años el alma. Con espléndidas plumas y recién afiladas, otras tocan la médula, prenden fuego a la sangre.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Los sentimientos de amor y temor de Dios no tienen su origen en Dios, sino en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende ser su padre.
La última sonrisa del amor, muy frecuentemente, son las lágrimas.
El amor es una gran pregunta cuyos signos de interrogación son los besos.
Todas las religiones, artes y ciencias son ramas del mismo árbol.
Pocos son los que ven con sus propios ojos y sienten con sus propios corazones.