Cuando se comprende que la condición humana es la imperfección del entendimiento, ya no resulta vergonzoso equivocarse, sino persistir en los errores.
Para Tales... la cuestión primaria no era qué sabemos, sino cómo lo sabemos.
La vida no es una suma de lo que hemos sido, sino de lo que anhelamos ser.
Quienquiera que crea que su propia vida y la de sus semejantes está privada de significado, no sólo es infeliz sino apenas capaz de vivir.
El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
La voz interior me dice que siga combatiendo contra el mundo entero, aunque me encuentre solo. Me dice que no tema a este mundo sino que avance llevando en mí nada más que el temor a Dios.
Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.
Las personas no son recordadas por el número de veces que fracasan, sino por el número de veces que tienen éxito.
La felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace.
No todo término merece el nombre de fin, sino solo aquel que es el óptimo.
La amistad es preciosa, no sólo en la sombra, sino también en el sol de la vida, y gracias a esta disposición benévola, la mayor parte de la vida es sol.
Resuelve no servir más y serás inmediatamente libre. No digo que levantes tu mano contra el tirano para derribarlo, sino simplemente que no le apoyes más; luego verás cómo, igual que un gran coloso cuyo pedestal ha desaparecido, cae por su propio peso y se rompe en pedazos.
El verdadero paraíso no está en el cielo, sino sobre la boca de la mujer.
Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado.
Quisiera ser pirata, no por el oro ni la plata, sino por ese tesoro que tienes entre las patas.
De todas mis admiradoras, mi exmujer es la más exigente: no solo quiere mi autógrafo, sino sobre un cheque en blanco.
No hay que morir por el otro, sino vivir para disfrutar juntos.
Cuando pierdas, no te fijes en lo que has perdido, sino en lo que te queda por ganar.
El beso más difícil no es el primero, sino el último.
Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia.
Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica o un egoismo ampliado.
El amor de los jóvenes no está en el corazón, sino en los ojos.
Los sentimientos de amor y temor de Dios no tienen su origen en Dios, sino en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende ser su padre.
La mujer no se nace, sino que se hace.
Se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte.
La paz no se puede mantener por la fuerza, sino que sólo puede lograrse mediante la comprensión.
El mundo es un lugar peligroso para vivir; no por las personas que hacen el mal, sino por las que no hacen nada al respecto.
No solo soy un pacifista, sino que soy un pacifista militante. Estoy dispuesto a luchar por la paz. Nada terminará con la guerra a menos que las mismas personas se nieguen a ir a ella.
El dinero exige que vendas, no tu debilidad a la estupidez de los hombres, sino tu talento a su razón.
El propósito de la moralidad es para enseñar, no a sufrir y a morir, sino a disfrutar y a vivir.