Un pueblo que quiere ser feliz no ha menester de conquistas.
La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.
La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir.
Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.
Sería deseable que todo el que quisiera presentar su candidatura para un cargo pudiera explicar por qué quiere ser candidato. El deseo de ser candidato parece, por sí mismo,, razón suficiente para la exclusión.
Gobernar siempre quiere decir hacer descontentos.
La juventud quiere ser estimulada mejor que instruida.
Se tiene la edad que se quiere tener, y también la edad del dinero que se tiene.
La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.
Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud.
El azar es el seudónimo de Dios cuando no quiere firmar.
Las heridas que te causa quien te quiere, son preferibles a los besos engañadores de quien te odia.
La mayor parte de los problemas del mundo se deben a la gente que quiere ser importante.
Cuando se sugieren muchos remedios para un solo mal, quiere decir que no se puede curar.
El hombre que quiere contemplar frente a frente la gloria de Dios en la tierra, debe contemplar esta gloria en la soledad.
El que quiere de esta vida todas las cosas a su gusto, tendrá muchos disgustos.
Cuando alguien dice estar de acuerdo, en principio, en hacer algo, quiere decir que no tiene la menor intención de hacerlo.
El hombre ha de ser esclavo de la acción si quiere vivir.
Acepta los riesgos, toda la vida no es sino una oportunidad. El hombre que llega más lejos es, generalmente, el que quiere y se atreve a serlo.
A un pueblo no se le convence sino de aquello de que quiere convencerse.
El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.
El cielo rara vez hacen que nazcan juntos el hombre que quiere y el hombre que puede.
Se quiere más aquello que se ha conseguido con muchas fatigas.
La gente no busca razones para hacer lo que quiere hacer, busca excusas.
La gente te pide críticas, pero en realidad sólo quiere halagos.
Las conversaciones siempre son peligrosas si se quiere esconder alguna cosa.
Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo.
El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.
Las mayores dificultades del hombre empiezan cuando puede hacer lo que quiere.
Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar.