Dios no quiere hacer todo, para no quitarles el libre albedrío y esa parte de la gloria que os corresponde.
Si esta es vuestra forma de amar, os ruego que me odiéis.
Es la vida la que da a la vida, mientras que vosotros, que os consideráis donantes, no sois más que testigos.
No os toméis la vida demasiado en serio; de todos modos no saldréis vivos de ella.
Realmente os puedo enseñar poco de la vida, pues poco sé y mucho tengo por aprender; quizá la vida es eso.
No os toméis la vida demasiado en serio, de todas formas, no saldréis vivos de ésta.
Las cosas que os he dicho, cuando yo era joven y curioso acerca de lo que el tema era, yo respeto los que - esos son los dolores del crecimiento. Incluso si se cometen errores, vuelvo a esas cosas, mis no tan grandes momentos porque esos son mis momentos más verdaderos, esos son mis momentos humanos. Ni siquiera estoy enojado con las cosas que dije que era un poco arriesgado.
Usted piensa que los perros no estarán en cielo? Os digo que van a estar allí mucho antes de que cualquiera de nosotros.
La muerte no os concierne ni vivo ni muerto: vivo, porque sois; muerto porque ya no sois.
No os asustéis de la muerte; o la extermina o transforma vuestra existencia.
La muerte os espera en todas partes; pero, si sois prudentes, en todas partes la esperáis vosotros.
Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que hay entre un perro y un hombre.
No anticipéis las tribulaciones ni temáis lo que seguramente no os puede suceder. Vivid siempre en un ambiente de optimismo.
Todos desean vuestro bien. No dejéis que os lo quiten.
Acostumbraros a ser obedientes, porque siempre os ha de tocar obedecer.
Si poseyeseis cien bellas cualidades, la gente os miraría por el lado menos favorable.
Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.
De cualquier forma, los celos son en realidad una consecuencia del amor: os guste o no, existen.
No os entreguéis por demasiado a la ira; una ira prolongada engendra odio.
No os espante el dolor; o tendrá fin o acabará con vosotros.
Todas las guerras son santas, os desafío a que encontréis un beligerante que no crea tener el cielo de su parte.
No es el tiempo lo que se os da, sino el instante. Con un instante dado, nos corresponde hacer el tiempo.
Si os veis en la necesidad de oponeros al dictamen de otro, hacedlo.
Si dais la impresión de necesitar cualquier cosa, no os darán nada; para hacer fortuna es preciso aparentar ser rico.
Si el partido principal, sea el pueblo, el ejército o la nobleza, que os parece más útil y más conveniente para la conservación de vuestra dignidad está corrompido, debéis seguirle el humor y disculparlo. En tal caso, la honradez y la virtud son perniciosas.
En la tierra de la anarquía absoluta no hallaréis aventuras, pero en la de la autoridad, cuantas os plazca.
Intentad dejar este mundo un poco mejor de como os lo encontrasteis.