Lo que pensamos de la muerte sólo tiene importancia por lo que la muerte nos hace pensar de la vida.
La muerte es el comienzo de la inmortalidad.
Como un mar, alrededor de la isla soleada de la vida, la muerte canta día y noche su canción sin fin.
Es muy dulce ver llegar la muerte mecido por las plegarias de un hijo.
La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que se acerca.
Al igual que al nacer, al morir tenemos miedo de lo desconocido. Pero el miedo es algo interior que no tiene que ver con la realidad.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Una muerte hermosa honra toda la vida.
La muerte es un ensueño sin ensueños.
La pálida muerte llama igual a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
La indiferencia del mexicano ante la muerte se alimenta de su indiferencia ante la vida.
La muerte es cobarde para los que no la huyen y valiente para los que la enfrentan.
La muerte es una quimera: porque mientras yo existo, no existe la muerte; y cuando existe la muerte, ya no existo yo.
La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.
La muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.
Después de todo, la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida.
La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que considera su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad.
No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada.
No hay muerte natural: nada de lo que sucede al hombre es natural puesto que su sola presencia pone en cuestión al mundo. La muerte es un accidente, y aun si los hombres la conocen y la aceptan, es una violencia indebida.
La muerte es alguien que se retira de sí mismo y vuelve a nosotros. No hay más muertos que los llevados por los vivos.
La perfección es muerte; la imperfección es el arte.
La muerte, con la potencia de un rayo de sol, toca la carne y despierta el alma.
La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.
El hombre que no percibe el drama de su propio fin no está en la normalidad, sino en la patología, y debería tenderse en la camilla y dejarse curar.
Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
No os asustéis de la muerte; o la extermina o transforma vuestra existencia.
La muerte es algo que no debemos temer, porque mientras estamos vivos, la muerte no existe; y cuando la muerte llega, ya no estamos.
La muerte no nos roba a los seres queridos. Al contrario, nos los guarda y los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y de manera definitiva.
La muerte es más difícil de aceptar que de padecer.
La muerte siempre llega temprano y no perdona a nadie.
La muerte es un proceso terminal que consiste en la extinción del proceso homeostático de un ser vivo y, por ende, concluye con el fin de la vida. El proceso de fallecimiento -aunque está totalmente definido en algunas de sus fases desde un punto de vista neurofisiológico, bioquímico y médico-, aún no es del todo comprendido en su conjunto desde el punto de vista termodinámico y neurológico y existen discrepancias científicas al respecto.