Es, a menudo, más conveniente disimular que vengarse.
A menudo nos avergonzaríamos de nuestras acciones más hermosas si el mundo supiera todos los motivos que las impulsan.
El gesto de amargura del hombre es, a menudo, solo el azoramiento petrificado de un niño.
En la mujer, el orgullo es a menudo el móvil del amor.
El orgullo, que nos inspira tanta envidia, a menudo nos sirve también para moderarla.
Nuestras virtudes son, a menudo, hijas bastardas de nuestros vicios.
A menudo me sorprende que la historia sea tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención.
La política es demasiado a menudo el arte de traicionar los intereses reales y legítimos, y de crear otros imaginarios e injustos.
El poder que se sostiene solo con la fuerza temblará a menudo.
Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo.
La catástrofe que tanto te preocupa, a menudo resulta ser menos horrible en la realidad, de lo que fue en tu imaginación.
Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo.
A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo.
No voy a dejar de hablarle solo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.
A menudo los grandes son desconocidos o, peor aún, mal conocidos.
Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.
Las falsedades no sólo se oponen a la verdad, sino que a menudo se contradicen entre sí.
A menudo se juzga a los hombres por el crédito de que gozan o por las riquezas que poseen.
A menudo, la fortuna nos hace pagar muy caro lo que creemos que nos ha regalado.