Tan mala memoria tengo que si te he visto, no me acuerdo.
Conviene vivir considerando que se ha de morir; la muerte siempre es buena; parece mala a veces porque es malo a veces el que muere.
Es extraordinario lo potente que es la mala música.
La crítica debe hacerse a tiempo; no hay que dejarse llevar por la mala costumbre de criticar sólo después de consumados los hechos.
Una buena novela nos dice la verdad sobre su protagonista; pero una mala nos dice la verdad sobre su autor.
La mejor defensa contra la mala literatura es una experiencia plena de buena literatura; así como para protegerse de los bribones, es mucho más eficaz relacionarse realmente con personas honestas que desconfiar por principio de todo el mundo.
Una pantalla grande sólo hace que una mala película sea aún peor.
Esto se llama perseverancia en una buena causa y obstinación en una mala.
Cuando soy buena, soy buena; cuando soy mala, soy mucho mejor.
No hay cosa por fácil que sea, que no la haga difícil la mala gana.
Mala cosa es tener un lobo cogido por las orejas, pues no sabes cómo soltarlo ni cómo continuar aguantándolo.
La sinceridad es el pasaporte de la mala educación.
El aburrimiento es una mala hierba, pero también una especia que ayuda a digerir muchas cosas.
El mal está sólo en tu mente y no en lo externo. La mente pura siempre ve solamente lo bueno en cada cosa, pero la mala se encarga de inventar el mal.
Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.
Una mala causa será defendida siempre con malos medios y por hombres malos.
Nunca existió una buena guerra ni una mala paz.
Mientras la guerra sea considerada como mala, conservará su fascinación. Cuando sea tenida por vulgar, cesará su popularidad.
Una Constitución no puede por sí misma hacer feliz a un pueblo. Una mala sí puede hacerlo infeliz.
La ambición de poder es una mala hierba que solo crece en el solar abandonado de una mente vacía.
La vejez es mala porque priva al hombre de todos los placeres, dejándole los apetitos.
No hay forastero que venga de mala gente, ni viejo que no haya sido valiente.
Una mala reputación es una carga, ligera de levantar, pesada de llevar, difícil de descargar.
En toda negociación, el hombre honrado está destinado a llevar la peor parte, mientras que la picardía y la mala fe finalmente se llevan los méritos.
Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es simplemente encantadora o aburrida.
La injusticia, siempre mala, es horrible ejercida contra un desdichado.
Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.
Cuesta más responder con gracia y mansedumbre, que callar con desprecio. El silencio es a veces una mala respuesta, una respuesta amarguísima.
Mejor una mala excusa que ninguna excusa.
La superstición trae mala suerte.