No conviene hablar del pudor como de una virtud. Se parece más bien a una emoción que a una disposición adquirida. Se define, pues, como un miedo a dar una mala opinión de uno mismo.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Un hombre solo está siempre en mala compañía.
La existencia está tejida de un material de mala calidad que se encoge con el uso.
Prefiero ser accionista de una buena empresa que solo propietario de una mala.
El azar tiene muy mala leche y muchas ganas de broma.