La familia es la base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por primera vez los valores que les guían durante toda su vida.
A las mujeres les gusta sobre todo salvar a quien las abandona.
Hay pueblos a los que se les soborna con el nivel de vida para que no se detengan a pensar en qué dirección va su nivel de vida.
Quizá la obra educativa que más urge en el mundo sea la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles.
No me importa lo mucho que hablen mis ministros, siempre que hagan lo que yo les digo.
¿Por qué a los seres humanos contemporáneos les fascina comprar y consumir, y sin embargo sienten muy poco apego por lo que compran?
La civilización no perdura porque a los hombres solo les interesan sus resultados: los anestésicos, los automóviles, la radio. Pero nada de lo que da la civilización es fruto natural de un árbol endémico. Todo es resultado de un esfuerzo. Solo se mantiene una civilización si muchos contribuyen con su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren disfrutar del fruto, la civilización se hunde.
Los pueblos son una cera blanda; todo depende de la mano que les imprime el sello.
Édouard René Lefebvre de Laboulaye
A muchos sólo les motiva el dinero para ser honestos.
La política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos.
Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les resulta más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.
A las mujeres les gusta la moda porque toda novedad siempre refleja la juventud.
Normalmente, quienes educan a los niños y no les perdonan nada, se perdonan todo a sí mismos.
Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad.
A los viejos les gusta dar buenos consejos, para consolarse de no poder dar malos ejemplos.
Yo apunté al corazón del público, y por accidente les di en el estómago.
Los hombres están siempre dispuestos a curiosear y averiguar sobre las vidas ajenas, pero les da pereza conocerse a sí mismos y corregir su propia vida.
Las vidas de los ricos son en el fondo tan aburridas y monótonas, simplemente porque ellos pueden escoger lo que les sucederá. Están aburridos porque son omnipotentes... La cosa que mantiene la vida romántica y llena de ardientes posibilidades es la existencia de esas grandes limitaciones vulgares que nos obligan a todos a enfrentarnos a las cosas que no nos gustan o que no esperamos.
A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.
A los tímidos y a los indecisos todo les resulta imposible, porque así lo creen.
Para manipular eficazmente a la gente, es necesario hacer creer a todos que nadie les manipula.
A los hombres fuertes les pasa lo que a los barriletes; se elevan cuando el viento que se opone a su ascenso es mayor.
Ningún tonto se queja de serlo; no les debe ir tan mal.
Llegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo.
A los tontos no les gusta admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.
Ningún crítico es más capaz que yo de percibir claramente la desproporción que existe entre los problemas y la solución que les aporto.
Ciertos hombres tienen el talento de ver mucho en todo. Pero les cabe la desgracia de ver todo lo que no hay, y nada de lo que hay.
A las mujeres les está bien llorar, a los hombres recordar.
A la mayor parte de los que no quieren ser oprimidos no les disgustaría ser opresores.
Las mujeres son secretistas por naturaleza, y les gusta practicar el secreto por su cuenta.