A los empresarios les gustan las asambleas porque ellos las inventaron.
Mi silencio les molesta. Yo era como una botella al revés cuya agua no puede salir porque la botella está demasiado llena.
En las grandes cosas los hombres se muestran como les conviene mostrarse. En las pequeñas como son.
La mayoría de los males les vienen a los hombres por no quedarse tranquilos en casa.
Sin duda, no hay cacería como la caza de hombres y aquellos que han cazado hombres armados durante el suficiente tiempo y les ha gustado, en realidad nunca se interesarán por nada más.
Sólo el motivo constituye el mérito de las acciones; y el desinterés les da la perfección.
Hay personas a las que la fortuna no les procura más que miedo de perderla.
A los silenciosos no se les puede quitar la palabra.