Tú dices que amas la lluvia, sin embargo usas un paraguas cuando llueve. Tú dices que amas el sol, pero siempre buscas una sombra cuando el sol brilla. Tú dices que amas el viento, pero cierras las ventanas cuando el viento sopla. Por eso tengo miedo cuando dices que me amas.
Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír.
Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.
Todo hombre es como la Luna: tiene una cara oscura que a nadie enseña.
Una fórmula para alcanzar la celebridad puede ser ésta: expresar ideas sencillas con claridad, ingenio y cortesía.
En un universo paralelo: -Tenéis que ver esta película, entra en el examen de la semana que viene. +¿Hay libro?
Si quieres renunciar a tus sueños, el café es la solución.
Lo que te hace crecer es la derrota, el error.
En nuestro equipo no hay ni un sólo ejercicio que no se haga con la herramienta más importante, que es el balón.
Siempre nos habían dicho "no, es que todos sois iguales", el entrenador, "para mi todos sois iguales", y es la mentira mayor que existe en el deporte. No todos son iguales, ni todos tienen que ser tratados igual.
No hay sorpresa más mágica que la sorpresa de ser amado: es el dedo de Dios sobre el hombro del hombre.
La esperanza es el sueño del hombre despierto.
La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre.
La esperanza es un buen desayuno pero una mala cena.
Sólo en la actividad desearás vivir cien años.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: al principio el agua está turbia, pero luego se aclara.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabello.
La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad.
La paz comienza con una sonrisa.
Que nadie se ilusione pensando que la simple ausencia de guerra, aunque sea tan deseada, equivale a una verdadera paz. No hay verdadera paz sin equidad, verdad, justicia y solidaridad.
Los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz.
Incluso la paz se puede comprar a un precio demasiado alto.
Si asumes que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces hay oportunidades de cambiar las cosas.
Una mala cena pero un buen desayuno es la esperanza.
Estoy orgullosa de ser lo que soy. De haber cometido los errores que cometí. Y poder despertar cada día para iniciar la constante lucha de querer ser feliz.
Odio que un velociraptor me gane la entrevista y se quede con mi trabajo.
Dios no podía estar en todas partes a la vez. Por eso creó a las madres.