El matrimonio es la principal causa del divorcio.
El humor es posiblemente una palabra; la uso constantemente. Estoy loco por ella y algún día descubriré su significado.
Ya soy viejo. Lo más sucio que mi mujer y yo logramos hacer es sentarnos uno frente al otro y hacernos mutuamente la manicura.
¿Por qué? ¿Por qué Ovrebo, De Bleeckere, Busacca o Stark? En cada semifinal pasa lo mismo. Hablamos de un equipo, el Barça, absolutamente fantástico, pero ¿por qué no pudo llegar a la final el Chelsea hace dos años? ¿Por qué el Inter se salvó haciendo el verdadero milagro de aguantar con diez tanto tiempo? ¿Por qué tiene este poder con los árbitros? ¿Por qué? ¿Por qué?
Me han preguntado si he visto el partido de la Juve, y he dicho que lo vi hasta el gol de Amauri y después dejamos de verlo, ya que había calamares para cenar.
Drogba, Cristiano Ronaldo, Torres y Van Persie son unos 'piscineros'. (En el 2008 hablando acerca de la simulación de faltas)
Mancini, tras perder en Manchester, ha pedido la dimisión, mientras que yo he pedido una reunión para ganar.
El juez de línea anotó ese gol. Nadie sabe si ese tiro rebasó la línea, y se debe estar 100% seguro para marcarlo.
Estuve tan ocupado escribiendo la crítica que nunca pude sentarme a leer el libro.
No estoy seguro de cómo me convertí en comediante o actor cómico. Tal vez no lo sea. En cualquier caso, me he ganado la vida muy bien durante varios años haciéndome pasar por uno de ellos.
Salvo en la ropa, en los institutos de belleza y en Sinatra, las mujeres no coinciden en nada.
Hoy no tengo tiempo para almorzar. Tráigame directamente la cuenta.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor.
Cuando te curas de la indisposición del amor, te encuentras con que te has casado.
La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo.
¿Pagar la cuenta...? ¡Qué costumbre tan absurda!
Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe sea mayor que el de la heroína.
-¿Me deja su chaqueta, señor Marx? -Sí, que la tengan lista para el jueves. (En el guardarropa)
Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta.
¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de usted.
El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.
¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.
-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? -Amo a mi marido. -A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.
-Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. -Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. -Chico: No puede ser. Necesito el chófer para que me lleve al trabajo por la mañana. -Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. -Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo.
Yo sólo me siento a la mesa de un político si paga él.
Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato.
Los cigarros me dan un aspecto varonil. Con uno en la boca no hay posibilidad de ser confundido con una chica.
Me avergüenza confesar la edad que tenía cuando descubrí que un ginecólogo es un médico que hace cosas misteriosas con las mujeres. (También hay otras personas que hacen cosas misteriosas con las mujeres, pero todavía no he descubierto cómo se llaman en público).
No me casaré hasta que encuentre a la que me haga gozar más que una partida de póquer.
De todas mis admiradoras, mi exmujer es la más exigente: no solo quiere mi autógrafo, sino sobre un cheque en blanco.