Describir la felicidad es disminuirla.
El enamorado celoso soporta mejor la enfermedad de su amante que su libertad.
Lo que hace tan agudo el dolor de los celos es que la vanidad no puede ayudar a soportarlo.
A Marcellus Wallace no le gusta que nadie le folle, excepto por la Sra. Wallace.
Para Dios, la única excusa es que no existe.
Muy frecuentemente las lágrimas son la última sonrisa del amor.
La mujeres demasiado bellas sorprenden menos al segundo día.
La gente felizmente enamorada tiene un aire de intensidad.
Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama.
Estoy tratando de liberar tu mente, Neo. Pero yo solo puedo mostrarte la puerta. Tú eres el que tiene que caminar por ella.
La buena conciencia es blanda almohada.
El poder, después del amor, es la primera fuente de felicidad.
Los sueños parecen reales cuando estamos en ellos, pero al despertar nos damos cuenta de que solo eran parte de nuestra vida. ¿Sabes qué? Jamás recuerdas el principio de un sueño, siempre apareces en medio de la acción, ¿verdad?
La sonrisa es el idioma universal de los inteligentes.
Si hay algo seguro en esta vida, si la historia nos ha enseñado algo, es que cualquiera puede ser asesinado.
La política de un libro, es como un disparo en medio de un concierto, algo vulgar, y sin embargo, es algo que es imposible de ignorar.
Un gran hombre demuestra su grandeza por la forma en que trata a los pequeños.
Ahora coge esa bolsa y busca mi cartera, es la que pone hijo de puta peligroso. Sí, esa es, mi hijo de puta peligroso. (Jules)
Oye, tal vez tu método de masaje no sea como el mío, pero tocarle los pies a su mujer, o darle lengüetazos en su sagrado agujero no es el mismo juego, ¿comprendes? No es la misma liga, ni siquiera es el mismo deporte, un masaje en los pies no significa un carajo! (Jules)
La vanidad no puede ayudar a soportar lo que hace tan agudo el dolor de los celos.
No quisiera herir tu ego, pero esta no es la primera vez que alguien me apunta con una pistola. (Jules)
Puede adquirirse todo en la sociedad, excepto el carácter.
El primer requisito para un historiador es tener la habilidad de no inventar.
El amor pasa la noche sobre las mejillas delicadas de las jóvenes.
Este es el primer precepto de la amistad: Pedir a los amigos sólo lo honesto y sólo lo honesto hacer por ellos.
El amor es la única mercancía que se paga con una moneda acuñada por uno mismo.
¡El amor puede mendigarse, comprarse, darse, recogerse en la calle, pero no se roba!
El mundo se divide en dos, Tuco: los que encañonan y los que cavan. El revólver lo tengo yo, así que ya puedes coger la pala.
El mundo es mi país; la humanidad es mi aliento; hacer el bien es mi religión.
La mojigatería es un tipo de avaricia, el peor de todos.