No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.
La felicidad recupera en altura lo que le falta en longitud.
Un solo ser nos falta y todo está despoblado.
Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos.
Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.
La falta de vicios aporta muy poco a la virtud.
Al carro de la cultura española le falta la rueda de la ciencia.
Si falta la diplomacia, recurra a la mujer.
Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero.
Charles-Maurice Talleyrand Périgord
Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo.
El verdadero progreso social no consiste en aumentar las necesidades, sino en reducirlas voluntariamente; pero para eso hace falta ser humildes.
No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.
Cuando se tiene cierta moral de combate, de poder, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso.
Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.
La oxidación por falta de uso desgasta mucho más las herramientas que el propio trabajo.
En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.
Sólo falta el tiempo a quien no sabe aprovecharlo.
No es el tiempo el que nos falta. Somos nosotros quienes le faltamos a él.
No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.
No encuentres la falta, encuentra el remedio.
Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.
Lo que hace falta es someter a las circunstancias, no someterse a ellas.
Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cuál es.
Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.
La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte.
He perdido mi reputación. Pero no la echo en falta.
A falta de pan buenas son tortas.
No sólo para gobernar, sino también para sublevarse hacen falta leyes estrictas. Un ideal fijo y habitual es condición para toda clase de revoluciones.
No existe para el hombre más que una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí.
Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado.