Lo que hace tan agudo el dolor de los celos es que la vanidad no puede ayudar a soportarlo.
La belleza no es más que la promesa de la dicha.
El verdadero paraíso no está en el cielo, sino sobre la boca de la mujer.
La vanidad no puede ayudar a soportar lo que hace tan agudo el dolor de los celos.
La firmeza de la mujer que resiste su amor es la cosa más admirable que pueda darse en la tierra.
El primer requisito para un historiador es tener la habilidad de no inventar.
El don de la misericordia… Es doblemente bendecido. Bendice a quien la da y a quien la recibe.
Los rusos imitan las costumbres francesas, pero siempre a una distancia de cincuenta años.
El alma es el conjunto de las pasiones.
Ten tus ojos muy abiertos antes del matrimonio, y medio cerrados después de él.
Déjame que me ahogue en el lago de tus ojos.
Que no os engañen, eso de que con condones se tiene sexo seguro es mentira. He comprado dos cajas y sigo sin follar.
¿Eres así de fea o tus padres aún no te han pasado a limpio?
Mi rutina en el gimnasio: 5 minutos de bici, vomitar, desmayarme, llorar un rato y a la ducha. Y luego una cerveza, que me lo he ganado.
No sé si poner la X en la casilla de la Iglesia, o un 1. Ahora están más fuertes en casa.
Irónico que el Día del Padre sea el día de San José. Mucho cachondeíto.
La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.
Una amiga invitada a cenar pregunta: "Groucho, ¿no tendrás ancas de rana?". "No —contesta— es el reumatismo lo que me hace andar así."
Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.
Los productores han leído el guion de 'Los hermanos Marx en el Oeste' y están dudando entre invertir su dinero en la película o abrir un burdel. Me he ofrecido como pianista.
Conozco a centenares de maridos que volverían felices al hogar si no hubiera una esposa que les esperara. Quiten a las esposas del matrimonio y no habrá ningún divorcio.
Es muy agradable estar casado de nuevo y pensar en todas las insinuaciones que podré hacer a mujeres desconocidas en cuanto me divorcien.
Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse solo para poder colgar la ropa.
Con el paso de los años, he ido simplificando mi vida hasta lo único que tiene una importancia capital: el juego y el sexo.
Descubrí que los gustos de la mujer con la que conviví durante dos años eran exactamente como los míos: a los dos nos encantaban las chicas.
¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de usted.
No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!
Soldado: "General, ¿no se da cuenta de que estamos disparando a nuestros hombres?" General Groucho: "Tome un dólar y guarde el secreto."
Oiga, mozo, ¿no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?
En Hollywood nadie escribe su propio correo. La correspondencia siempre la envían al abogado, al médico, al agente. Si alguien recibe una carta de su dentista, nunca le responde. Solo le envía las pocas caries que le queden, y él las empasta y se las remite a su abogado.