La perseverancia es la virtud por la cual todas las otras virtudes dan su fruto.
El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo.
La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo.
Cada cual tiene la edad de sus emociones.
Hay que atender no sólo a lo que cada cual dice, sino a lo que siente y al motivo por el que lo siente.
¿Cuál es el sueño de los que están despiertos? La esperanza.
Los celos son, de todas las enfermedades del espíritu, aquella a la cual más cosas sirven de alimento y ninguna de remedio.
La violencia, sea cual sea la forma en que se manifieste, es un fracaso.
¿Cuál es el primer deber del hombre? La respuesta es muy breve: ser uno mismo.
Creo que las mujeres sostienen el mundo en vilo, para que no se desbarate mientras los hombres tratan de empujar la historia. Al final, uno se pregunta cuál de las dos cosas será la menos sensata.
Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo podría haber buscado una más bella, pero no mejor.
Siempre la ética estará en crisis, porque si no está en crisis es que somos demasiado autocomplacientes y pensamos que ya se han realizado todos los ideales, lo cual sería lo más negativo que nos podría ocurrir.
Comenzó por gobernar su casa, lo cual, para la mayoría de los hombres, no es menos arduo que gobernar una provincia.
La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿qué quiere una mujer?
¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.
La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.
Toda historia no es otra cosa que una infinita catástrofe de la cual intentamos salir lo mejor posible.
El gobierno tuvo su origen en el propósito de encontrar una forma de asociación que defienda y proteja la persona y la propiedad de cada cual con la fuerza común de todos.
El futuro es algo que cada cual alcanza a un ritmo de sesenta minutos por hora, haga lo que haga y sea quien sea.
Si se me diera la oportunidad de hacer un regalo a la siguiente generación, sería la capacidad de reírse cada cual de sí mismo.
Esta es la primera vez que ha prestado mucha atención al futuro, lo cual no deja de ser irónico, ya que tal vez no tengamos ninguno.
No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.
Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos.
Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cuál es.
No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
Si al cruzar una montaña en dirección a una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, corre el riesgo de olvidar cuál es la estrella que lo guía.
El primero de nuestros deberes es poner en claro cuál es nuestra idea del deber.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Hay algo tan necesario como el pan de cada día, y es la paz diaria; la paz sin la cual el mismo pan es amargo.
El conocimiento no es algo separado y que se baste a sí mismo, sino que está envuelto en el proceso por el cual la vida se sostiene y se desenvuelve.