El éxito consiste en vencer el temor al fracaso.
El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene.
La principal ocupación de mi vida consiste en pasarla lo mejor posible.
El verdadero medio de ganar mucho consiste en no querer nunca ganar demasiado.
El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber para qué se vive.
El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos caballos enérgicos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del caballo negro (placer) y armonizarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.
El agradecimiento que sólo consiste en el deseo es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.
El favor no consiste en lo que se hace o se da, sino en el ánimo con que se da o se hace.
La verdadera nobleza consiste en saber valerosamente sufrir por los demás y no permitir que los demás sufran por nosotros.
El fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando has olvidado el fin.
La sabiduría de vivir consiste en eliminar lo que no es indispensable.
El arte del comerciante consiste en llevar una cosa desde un lugar donde abunda a otro donde se paga más caro.
El Estado, al igual que el suelo sobre el que se halla situado, no es un patrimonio. Consiste en una sociedad de hombres sobre los cuales únicamente el Estado tiene derecho a mandar y disponer. Es un tronco que tiene sus propias raíces.