El bien de la humanidad consiste en que cada uno disfrute al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.
La verdadera felicidad consiste en hacer el bien.
La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.
La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo.
La felicidad de los grandes consiste no en sentirse felices, sino en comprender cuán felices piensan que deben ser ellos.
El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.
La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.
Solamente la libertad que se somete a la Verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien. El bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad.
La libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe.
La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer.
La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo.
La verdadera libertad del hombre consiste en que halle el camino recto y en que ande por él sin vacilaciones.
Mi libertad consiste en tomar de la vida lo que considero mejor para mí y para todos, y en darlo con mi vida.
El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano.
El progreso consiste en renovarse.
El patriotismo en el campo de batalla consiste en lograr que otro desgraciado muera por su país antes de que tú mueras por el tuyo.
La prueba suprema de virtud consiste en poseer un poder ilimitado sin abusar de él.
El verdadero progreso social no consiste en aumentar las necesidades, sino en reducirlas voluntariamente; pero para eso hace falta ser humildes.
El verdadero progreso consiste en renovarse.
La guerra no consiste solo en la batalla, sino en la voluntad de luchar.
El verdadero arte de la diplomacia consiste en no perder el cargo.
La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede estudiar mejor que el de la Humanidad?
Gobernar no consiste en solucionar problemas, sino en hacer callar a los que los provocan.
La verdadera generosidad para con el futuro consiste en entregarlo todo al presente.
El único encanto del pasado consiste en que es el pasado.
Para la burguesía, el único deber del Estado consiste en proteger la libertad y la propiedad personales del individuo. La burguesía considera el Estado como la imagen del policía, cuyo único deber teóricamente impedir el robo.
La habilidad moderna no consiste en esconder la emoción, sino en afectarla.
La buena educación consiste en esconder lo bueno que pensamos de nosotros y lo malo que pensamos de los demás.