Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Mal camino, no va a buen lugar.
Buen amigo y compañero es aquel que no nos pide dinero.
Quien tiene buen norte, seguro va y seguro viene.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Buen porte y buenos modales abren puertas importantes.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Un buen consejo, no tiene precio.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Yunta buena o yunta mala, el buen arador, bien ara.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y también lo ajeno.
Beber y comer es un buen pasatiempo.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
A fuerza de construir bien, se llega a ser un buen arquitecto.
Un buen retrato es una biografía pintada.
En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.
Un buen vino es como una buena película: dura un instante y deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como en las películas, nace y renace en cada saboreador.
El buen humor es un deber que tenemos para con el prójimo.
Aquí hay un buen criterio para medir el genio: observa si progresa o solo da vueltas sobre sí mismo.
Ser completamente honesto consigo mismo es un buen ejercicio.
Más vale el buen nombre que las muchas riquezas.
No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.
El buen sentido es el que mejor está repartido entre todo el mundo.
La cortesía es, ante todo, un buen negocio. Y que se ha de tener, sino en atención a los demás, por puro egoísmo.
La cualidad indispensable para un buen cocinero es la puntualidad, pero también la de los invitados.
Sacar provecho de un buen consejo exige más sabiduría que darlo.
Se puede ser un buen hombre y hacer malos versos.
El buen arquero no es juzgado por sus flechas, sino por su puntería.