Por perfecto que sea el ala de un pájaro, nunca permitirá que el ave vuele si no es admitida por el aire. La realidad es que el aire es la ciencia. Sin ella, un hombre de ciencia no puede elevarse.
¡Democracia! Bah, cuando oigo eso, busco mi pluma de ave.
Lo mejor es que el fracaso ocurra temprano en la vida. Despierta al ave Fénix de las cenizas.
Soy un ave nocturna, y por suerte, mi profesión me apoya. Las mejores ideas vienen a mí en la oscuridad de la noche.
Alabanzas para nuestros triunfos pasados son las plumas de un ave muerta.
Como el ave fénix, el socialismo renace de cada pila de cenizas que deja día tras día, por los sueños humanos quemados y las esperanzas carbonizadas.
El mayor logro fue en un primer momento y durante un tiempo un sueño. El roble duerme en la bellota, el ave espera en el huevo y en la visión más elevada del alma un ángel de la guarda se agita. Los sueños son las semillas de la realidad.
Mejor es un ave palmípeda en la región metatarsiana que su potencia de diez elevadas en el eterno.
Es mejor ser un joven abejorro que una vieja ave del paraíso.
Hay que ser ligero como el ave, y no como la pluma.