Para mí, el movimiento humano por asumir la responsabilidad de la Tierra viva es de risa: la retórica del poder. El planeta se ocupa de nosotros, no nosotros de él. Nuestro imperativo moral autoimpuesto para guiar a la Tierra rebelde, o sanar nuestro planeta enfermo, es una prueba de nuestra inmensa capacidad de autoengaño. Más bien, tenemos que protegernos de nosotros mismos.
A pesar de nuestra aparición muy reciente en el planeta, la humanidad combina arrogancia con una creciente demanda de recursos, incluso a medida que somos más numerosos. Nuestra resistencia es un engaño. ¿Tenemos la inteligencia y la disciplina para protegernos de nuestra tendencia a crecer sin límite?
Lynn Margulis nacida como Lynn Alexander fue una destacada bióloga estadounidense, considerada una de las principales figuras dentro del campo de la Evolución biológica; respecto al origen de las células Eucariotas. Licenciada en ciencias por la Universidad de Chicago, máster en la Universidad de Wisconsin-Madison y doctora por la Universidad de California en Berkeley, fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos desde 1983 y de la Academia Rusa de las Ciencias. En 2008 recibió la Medalla Darwin-Wallace. En 2011 fue nombrada profesora distinguida del Departamento de Geociencias de la Universidad de Massachusetts Amherst.
En el año 1999 recibió, de la mano del presidente estadounidense Bill Clinton, la Medalla Nacional de Ciencia.