Tan mala memoria tengo que si te he visto, no me acuerdo.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Zapatero remendón, ya en el oficio lleva el don.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Quien bien te quiere, te hará llorar.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Tantos años al marqués, y no sabe menear el abanico.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Obras son amores, que no buenas razones.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
La calle es camino de todas partes.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Juego y bebida, casa perdida.
Remendar y arreglar, y esperar tiempos mejores; si no vienen, será lo que Dios quiera.
Un suspiro es poco alivio.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Casa sin mujer y barco sin timón, lo mismo son.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
No cuentes dinero delante de los pobres.