Señoras que se van de vacaciones y no hacen caca hasta que vuelven a casa.
Señoras que te dicen: -"¿Y cómo vas con tu novio, hija?" sabiendo que acabas de cortar con él.
El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti.
En toda historia de amor siempre hay algo que nos acerca a la eternidad y a la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos del mundo.
El amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más elevada. Realmente no hay en el mundo nada más noble y raro que una verdadera amistad.
El amor es arriesgado, pero siempre ha sido así. Hace millares de años que las persons se buscan y se encuentran.
Amor: palabra de dos vocales, dos consonantes y dos idiotas.
¡Oh amor poderoso! Que a veces hace de una bestia un hombre, y otras, de un hombre una bestia.
El amor es como la fiebre: brota y aumenta contra nuestra voluntad.
El amor nace de un flechazo; la amistad del intercambio frecuente y prolongado.
Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral.
El amor es invisible y entra y sale por donde quiere, sin que nadie le pida cuenta de sus hechos.
El amor tiene fácil la entrada y difícil la salida.
El amor se hace más grande y noble en la calamidad.
El amor compadece, y compadece más cuanto más ama.
El amor es la más fuerte de las pasiones, porque ataca al mismo tiempo a la cabeza, al corazón y al cuerpo.
El amor es la fuerza más sutil y penetrante.
Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica o un egoismo ampliado.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Es importante acentuar el papel que juegan sobre el amor la fisonomía y los gestos, como un beso. Revelan el auténtico ser de la persona que amamos.
No nos engañemos, el poder no tolera más que las informaciones que le son útiles. Niega el derecho a la información a los periódicos que revelan las miserias y las rebeliones.
El amor, más que un poder elemental, parece un género literario. Porque el amor, más que un instinto, es una creación, y aun como creación, nada primitiva en el hombre.
Todo amor genuino es compasión, y todo amor que no sea compasión es egoísmo.
No es lícito querer devolver y restituir lo que el amor da: en el mar del amor debe estar ahogado todo instinto de restitución.
De muchos modos son las flechas del amor: unas raspan y azogan durante años el alma. Con espléndidas plumas y recién afiladas, otras tocan la médula, prenden fuego a la sangre.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Los sentimientos de amor y temor de Dios no tienen su origen en Dios, sino en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende ser su padre.
No se nace mujer: se llega a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino.
Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.
El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos.