En el socialismo, el individuo se proclama el centro y el fin, no se subordina a nada y subordina todo. El individuo no volverá a ser un instrumento: sino que el universo, el todo, se convertirá en el instrumento del individuo. El individuo no tendrá por encima de él ninguna fuerza; pero no habrá por encima de él ningún ideal. Será la cima soberbia y árida, sobre la que ya no pasará la sombra de las nubes, sino que sólo conocerá por encima de sí el vacío del espacio y la tristeza de las soledades.
Con abundantes pruebas que van desde la soberbia de Platón hasta las diatribas de Beethoven, se puede concluir que las personas más brillantes de la historia tienden a ser mucho más espinosas.
La soberbia, pero si yo fuera a estar orgulloso de todo, tendría que ser algo que yo había hecho. El orgullo de raza es un poco estúpido.
El Inglés están predispuestos a la soberbia, a los franceses a la vanidad.
La soberbia del hombre puede ser su perdición, y necesita saber cuándo acudir a otros para apoyo y orientación.
En los caídos existe el peligro de la soberbia y la vanagloria, ya que prefieren su propio juicio al de los demás, usurpando lo que no les corresponde al erigirse en jueces de su propia causa cuando en realidad el juez superior es su autoridad.
El desconocimiento propio genera soberbia; pero el desconocimiento de Dios genera desesperación.
Quien no sabe mostrarse cortés, va al encuentro de los castigos de la soberbia.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
La ingratitud es hija de la soberbia.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.
¿Necesidad? Palabra cómoda con la que el culpable se quita de encima la culpa, para arrojar en el vacío toda soberbia y traición.
El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.
La soberbia es el vicio más frecuentemente castigado, y, sin embargo, el más difícil de curar.
Ruin arquitecto es la soberbia; pone los cimientos en lo alto y las tejas en los cimientos.
Es más fácil escribir contra la soberbia que vencerla.