La gente de la ciudad vive la ciudad. Vivimos en Los Ángeles, Nueva York, en lugares donde todo es caótico y nunca se sabe qué va a pasar. Y esa es la música: nunca se sabe qué va a pasar.
El que sabe cómo halagar también sabe calumnia.
La amistad es como una deuda eterna, no se sabe muy bien cómo empezar, pero ya se sabe que nunca terminará.
El pesimista sabe rebelarse contra el mal. Sólo el optimista sabe extrañarse del mal.
Culto es aquel que sabe dónde encontrar lo que no sabe.
No es sabio el que sabe muchas cosas, sino el que sabe cosas útiles.
Quien sabe de dolor, todo lo sabe.
Solo el que sabe es libre, y el más libre es el que más sabe. No proclames la libertad de volar, sino da alas.
El español siempre lo sabe todo. Y si de algo no sabe nada, dice: De esto hablaremos más adelante.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bien.
El corazón humano es un instrumento con muchas cuerdas. El que conoce bien a los hombres sabe hacerlas vibrar todas, como un buen músico.
Quien lo siente lo sabe.
El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene.
Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no sabe.
La libertad es como la vida, solo la merece quien sabe conquistársela todos los días.
No hay viento favorable para el hombre que no sabe hacia dónde va.
Todo el mundo aspira a la vida dichosa, pero nadie sabe en qué consiste.
Es algo complicado, es difícil diseñar productos centrados en el público objetivo. Muchas veces, la gente no sabe lo que quiere hasta que se lo enseñas.
¿Sabes qué es un chazzer Frank? Un cerdo que no sabe volar en línea recta. Igual que tu Frank. (Tony Montana)
Solo es digno de libertad aquel que sabe conquistársela cada día.
A las cuatro de la mañana nunca se sabe si es demasiado tarde o demasiado temprano.
Hasta que uno no se ha limpiado los zapatos con el vestido nuevo de la esposa, no sabe nada del amor... ni de la esposa.
El juez de línea anotó ese gol. Nadie sabe si ese tiro rebasó la línea, y se debe estar 100% seguro para marcarlo.
Mirar por encima del hombro y decir: Usted no sabe con quien está hablando.
¿Qué sabe el pez del agua, donde nada toda su vida?
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.
El necio se cree sabio, pero el sabio sabe que es un tonto.
¿Pediste una cosa a Dios y te dio otra? Confía. Tú no sabes lo que pides, pero Dios sí sabe lo que te da.
Quien no conoce a Dios, no sabe qué es tener esperanza.
La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido.