Jugar y nunca perder, no puede ser.
Favorecer, es por norma perder.
Más vale perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto.
Ya que la esperanza se ha perdido, ¿qué queda por perder en esta vida?
Recordar que uno va a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que hay algo que perder. Ya se está indefenso. No hay razón alguna para no seguir los consejos del corazón.
El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo.
Toda persona honrada prefiere perder el honor antes que la conciencia.
La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perder de vista mientras se persiguen.
A veces tenemos que perder las cosas para entender la importancia que tienen.
El mayor crimen es preferir la vida al honor y, por vivir la vida, perder la razón de vivir.
No debemos perder la fe en la humanidad que es como el océano: no se ensucia porque algunas de sus gotas estén sucias.
La esperanza vieja es la más difícil de perder.
La esperanza ha contribuido a perder a la humanidad.
Quien pierde su fe no puede perder más.
Es un extraño propósito perseguir el poder y perder la libertad.
Perder el dinero es a menudo un delito; adquirirlo por malas artes es aún peor, y malgastarlo es lo peor de todo.
El verdadero arte de la diplomacia consiste en no perder el cargo.
Hay personas que no saben perder su tiempo completamente solas. Son el azote de las personas ocupadas.
Hay que perder la mitad del tiempo para poder aprovechar la otra mitad.
Hay personas que no saben perder su tiempo solas y se convierten en el flagelo de las personas que trabajan.
De nada sirve al hombre ganar la Luna si ha de perder la Tierra.
El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos caballos enérgicos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del caballo negro (placer) y armonizarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.
El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.
Debes perder una mosca para pescar una trucha.
El único modo de estar seguro de coger un tren es perder el anterior.