Aunque el Vaticano sostenga que la castidad es el valor supremo, en cualquier caso, me parece la mayor aberración sexual.
Nada se parece tanto a la ingenuidad como el atrevimiento.
Nada se parece más a un hombre honesto que un pícaro que conoce su oficio.
Si una persona parece cuerda es sólo porque sus locuras son proporcionadas a su edad y estado.
El hombre parece tener más carácter cuando sigue su temperamento que cuando sigue sus principios.
Hay tanta justicia en la caridad y tanta caridad en la justicia que no parece loca la esperanza de que llegue el día en que se confundan.
Todo hombre se parece a su dolor.
¡Cuán bueno hace al hombre la dicha! Parece que uno quisiera dar su corazón, su alegría. ¡Y la alegría es contagiosa!
No desesperes, ni siquiera por el hecho de que no desesperas. Cuando todo parece terminado, surgen nuevas fuerzas. Esto significa que vives.
Me opongo a la violencia, porque cuando parece causar el bien, éste sólo es temporal; el mal que causa es permanente.
Si te parece que sabes mucho y entiendes mucho, ten por cierto que hay mucho más que ignoras.
Quien gobierna a un pueblo dando buen ejemplo se parece a la estrella polar, que permanece inmutable mientras los astros giran a su alrededor.
La magnitud de las cantidades de dinero parece variar notablemente según si deben ser pagadas o cobradas.
La burocracia en los países latinos parece haberse establecido para vejar al público.
En todas las cosas parece existir como ley un círculo.
Sería deseable que todo el que quisiera presentar su candidatura para un cargo pudiera explicar por qué quiere ser candidato. El deseo de ser candidato parece, por sí mismo,, razón suficiente para la exclusión.
La religión cristiana, que parece no tener otro objetivo que la felicidad en la otra vida, también nos hace felices en esta.
Una conducta desordenada se parece a un torrente invernal de corta duración.
Cuanto más se envejece, más se parece la tarta de cumpleaños a un desfile de antorchas.
El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo.
Cuando el niño destroza su juguete, parece que anda buscándole el alma.
La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.
Dios, que muestras nuestras lágrimas a nuestro conocimiento, y que, en su inmutable serenidad, nos parece que no nos tiene en cuenta, ha puesto él mismo en nosotros esta facultad de sufrir para enseñarnos a no querer hacer sufrir a otros.
Es curioso lo lejos que parece una desgracia cuando no nos afecta personalmente.
Si el partido principal, sea el pueblo, el ejército o la nobleza, que os parece más útil y más conveniente para la conservación de vuestra dignidad está corrompido, debéis seguirle el humor y disculparlo. En tal caso, la honradez y la virtud son perniciosas.
Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que no conocía.
No conviene hablar del pudor como de una virtud. Se parece más bien a una emoción que a una disposición adquirida. Se define, pues, como un miedo a dar una mala opinión de uno mismo.
Mucha gente piensa, o por lo menos siente, que el que no tiene sus hábitos y sus entusiasmos es un enemigo. A mí me parece lógica la intransigencia tratándose de ideas esenciales.
Humana cosa es tener compasión de los afligidos; y esto, que en toda persona parece bien, debe máximamente exigirse a quienes hubieron menester consuelo y lo encontraron en los demás.
Toda noble empresa parece al principio imposible.