¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!
En una mano lleva la piedra, y con la otra muestra el pan.
¿De qué sirve la libertad política para los que no tienen pan? Sólo tiene valor para los teorizantes y los políticos ambiciosos.
El pan más sabroso y la comodidad más agradable son los que se ganan con el propio sudor.
Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan.
El cristianismo tiene tres formas. Una es el elemento generador de la religión como alegría propia de toda religión. Otra, la función mediadora como fe en la omnipotencia de todo lo terrenal para ser el vino y el pan de la vida eterna. Y es la fe en Cristo, su madre y los santos. Escojan la que quieran, escojan las tres, es lo mismo, serán cristianos y miembros de una comunidad única, eterna, indeciblemente feliz.
La ley, en su magnífica ecuanimidad, prohíbe tanto al rico como al pobre dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan.
El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños.
Agua en mayo, pan para todo el año.
El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta con pan: necesita caricias para ser bueno y fuerte.
No sólo de pan vive el hombre.
Los duelos con pan son menos.
Dame pan y llámame tonto.
El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez.
El obrero tiene más necesidad de respeto que de pan.
El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan.
A falta de pan buenas son tortas.
Con pan y vino se anda el camino.
A buen hambre no hay pan duro.