El gobierno socialista ha fracasado en la modernización de España y se gasta lo que no tiene para ir luego como un pedigüeño por Europa. Nos comportamos en España como si fuéramos ricos y fuera de España como los más pobres. Este Gobierno se ha olvidado de quien paga las facturas. Cada vez toma más y devuelve menos.
En España nadie se plantea nada desde una perspectiva moral; este es un país de salvajes y de cafres; España vista desde el extranjero resulta un país ridículo, siempre estamos peleándonos con nuestra sombra y los extranjeros se quedan atónitos cuando ven lo que pasa aquí (...) El espíritu de la Guerra Civil está tan vivo como entonces, lo que pasa es que no tenemos un ejército levantisco, hay prosperidad y la gente no se va a echar a la calle, y estamos en Europa, pero las líneas de fuerza son las mismas: los separatismos, los problemas con la Iglesia, el rumor de sables, y la cuestión pedagógica y de la enseñanza...
Quienes nos visitan son jubilados del Imserso británico, turistas de alpargata sudada y gamberros del Liverpool, por así decir. Estrabón, Hemingway, Orson Welles y Ava Gardner ya no vienen. Venían cuando en España había pueblo, carácter, originalidad, personalidad, vida y filosofía propias. Ahora sólo hay borregos numerados: plebe. Soy duro, lo sé, pero también sincero. Y mi sinceridad me obliga a decir que España, en contra de lo que el triunfalismo de muchos españoles cree, es uno de los peores lugares de la Tierra para vivir. Se vive bien donde las cosas funcionan, donde el pícaro no es un modelo a imitar y donde la gente está bien educada. Todo lo demás lo pone uno.
Después del recorrido que he hecho por España, después del recorrido que he hecho por la Guerra Civil, he llegado a una conclusión y tengo que decirla. Ya sé que se me va a atacar por esto, pero escribir es un oficio de samuráis que consiste en poner las tripas, en negro sobre blanco, encima de la mesa y lo digo: Lamento profundamente haber nacido español. Lamento haber nacido en un país donde la envidia es pecado capital. Lamento haber nacido en un país donde cada 30 o 40 años, a lo largo de muchos siglos, ha habido una guerra civil, donde los hermanos se han masacrado entre ellos, no por grandes causas, sino por una herencia, por una cuestión de cuernos, por una mujer,... por una pasión. Lamento haber nacido en un país tan mal educado. Lamento haber nacido en un país donde existe la telebasura. Lamento haber nacido en un país tan zafio, tan vulgar, tan encanallado. [...] En España se ha asumido el modelo del pícaro. Cuando el pícaro es un delincuente y lo que tendría que hacer es estar entre barrotes, en este país el pícaro es un héroe y eso crea el mayor número de sinvergüenzas por metro cuadrado del mundo. [...] Vivir en un país donde estamos todos con la mosca detrás de la oreja, donde creemos que el fontanero, el pintor, el de la tienda de ultramarinos, el periodista, el colega... te están engañando, eso genera una tensión, un estrés, una infelicidad, que es lo que me lleva a decir que lamento profundamente haber nacido español.
Me voy mucho a España en invierno, para una explosión de luz solar que destierre la tristeza provocada por los grises irlandeses y la llovizna. Me encantan las ciudades del interior de España.
Si en 2008 España tenía un problema de exceso de deuda privada, el gobierno debería haber tomado medidas para reducirla. En lugar de eso, aumentó la deuda pública. ¿Alguien lo entiende?
España va bien.
Jordi Pujol es el máximo responsable de la grave crisis política, moral y económica que afecta a España.
Lo que Dios ha creado, el hombre, no debería cambiarlo con estructuras faraónicas. En el problema del agua hay que respetar una España húmeda y otra seca. Este elemento no debe ser alterado sustancialmente por el hombre.
Si uno tiene el concepto que yo tengo de la España plural, hay margen más que suficiente para el acuerdo con los nacionalistas, tanto en términos económicos como de concepción de Estado.
España, junto a Alemania, es el último bastión de la derecha europea.
Yo tengo todo en orden y creo en la Justicia de España.
Subida de precios en el metro, copago en sanidad, recortes en educación... No sé cómo pretenden que queramos quedarnos en España.
España es como un Casino, la banca siempre gana.
En España se vive muy bien, salvo que seas autónomo, obrero, parado, gay, estudiante, enfermo, clase media, pensionista, ateo o educado.
Me gustaría ser la máxima autoridad de España para que Mariano Rajoy me coma la castaña.
Sarkozy, deja de usar a España como recurso electoral y cómeme ahora mismo el conducto vaginal.
Todo el mundo en España está harto de mí. Pero en Estados Unidos, hay curiosidad por el nuevo chico de la cuadra que no habla muy bien el inglés. La atención me hace sentir vulnerable, y es algo que no había sentido en mucho tiempo. Pero me gusta.
Yo vivo en España. Los Oscars son algo que están en la televisión la noche del domingo. Básicamente, muy tarde por la noche. No se ven, después sólo lees los periódicos para ver quién ganó o perdió.
Siempre he dicho que jugar al rugby en España es como ser un torero en Japón.
Hipsters de España poniéndose a trabajar porque estar desempleado es demasiado mainstream.
Es ridículo decir que soy sexista, cuando soy el hombre más femenino de España, predico alcanzar el andrógino y toda mi vida me he esforzado por desarrollar la mujer que llevo dentro; y es igualmente ridículo decir que soy racista, cuando mi mujer es japonesa, he vivido la mayor parte de mi vida en Asia y África, y no me gusta vivir en Europa.
En Punto Radio la ilusión duró muy poco. Consiguieron desmotivar a los mejores comunicadores de España en tiempo récord.
Los jefes de entonces consiguieron desmotivar a los mejores comunicadores de España en un tiempo récord: Manel Fuentes, Concha García Campoy, Julia Otero, María Teresa Campos... todos los años se iba uno. Hasta que me fui yo.
En Holanda, España y Francia, donde muchos de nosotros venimos, la gente no está interesada en la vida sexual de sus jugadores. No escuchamos esas historias, incluso en Italia, donde los medios de comunicación están muy centrados en el fútbol.
Nací en una mala época para España, pero un muy buen año para el cine.
Somos nosotros los trabajadores que construimos estos palacios y ciudades aquí en España y en Estados Unidos y en todas partes. Nosotros, los trabajadores, podemos construir otros para ocupar su lugar. ¡Y mejores! No tenemos miedo en absoluto a las ruinas.
Hemos probado muchas veces antes de acelerar la revolución social en España, tratando de despertar los sentimientos de la gente y levantar la bandera del comunismo libertario.
Fuera de España hemos llegado, un gran odio, poco espacio, nos mutilaron en la salida. Llevo desde el vientre de mi madre un corazón fanático.
El fracaso del cristianismo en las zonas al oeste de Sicilia fue aún mayor, y aumentó la difusión de perspectivas árabes y la influencia de esa región, especialmente en España.