O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.
Señoras que se refieren a sus hijos o a sus hijas como "Mi Antonio" o "Mi Paquita".
Yo creo que dos personas están conectadas en el corazón, y no importa lo que haces, o quién eres o dónde vives; no hay límites ni barreras si dos personas están destinadas a estar juntas.
El axioma básico de la teoría política libertaria postula que cada hombre es dueño de sí mismo, en posesión de soberanía absoluta sobre su propio cuerpo. En efecto, esto significa que nadie puede invadir o agredir justamente el cuerpo de otra persona. Se sigue entonces que cada persona posee justamente cualquier recurso, previamente sin dueño, del cual se apropia o que “mezcla con su trabajo”. A partir de estos axiomas gemelos –Propiedad sobre sí mismo y la apropiación originaria– se construye la justificación para todo el sistema de títulos de propiedad en una sociedad de libre mercado. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, heredar (y, en consecuencia, el derecho a heredar) y el derecho al intercambio contractual de títulos de propiedad.
No solo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencerla, y nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte. Solo que ahora libertad quiere decir patria, y la disyuntiva nuestra sería patria o muerte.
La cuota de mercado de Apple es mayor que la de BMW, Mercedes o Porsche en el mercado del automóvil. ¿Qué tiene de malo ser BMW o Mercedes?
Sin embargo, la innovación viene de la gente que se reúne en los pasillos o se llama unos a otros, a las 10:30 de la noche, con una nueva idea, o porque se dieron cuenta de algo que cambia radicalmente la forma en que hemos estado pensando en un problema.
No conforme con el credo liberal de igualdad de derechos, de igualdad ante la ley, el Estado socialista pisotearía esa igualdad en nombre de monstruosos y quiméricos objetivos de igualdad o uniformidad de resultados —o más bien, erigiría una nueva elite privilegiada, una nueva clase, con el objetivo de hacer realidad esa igualdad imposible.
En un Estado totalitario, la situación es, en todos los ámbitos, la misma que en otros países domina en algunos aspectos en tiempos de guerra. Se ocultará a la gente todo lo que pueda provocar dudas sobre la competencia del Gobierno o crear descontento. Las bases de comparación desfavorables con las condiciones de otro lugar; el conocimiento de las posibles alternativas frente a la dirección efectivamente tomada; la información que pueda sugerir el fracaso del Gobierno en el cumplimiento de sus promesas o en aprovechar las oportunidades de mejorar la situación, todo se suprimirá. Por consecuencia, no habrá campo donde no se practique una intervención sistemática de la opinión y no se fuerce a una uniformidad de criterios.
Si los hombres fueran como hormigas, no habría interés por la libertad humana. Si los hombres individuales, como hormigas, fueran uniformes, intercambiables, privados de sin rasgos propios de personalidad, ¿a quién le importaría si son libres o no? De hecho, ¿importaría a alguien si están vivos o muertos?
Dale vueltas al comunismo, en todos sentidos, y llegarás al punto que, de grado o por fuerza, el individuo deberá sacrificase a la colectividad o a la democracia comunista. Mientras una sociedad no me permita comer, vestir, morar, difundir mis ideas a mi manera y sin control alguno -a condición de que no domine ni explote a nadie- consideraré su fundamento como autoritario.
Mi papel en la sociedad, o el de cualquier artista o poeta, es intentar expresar lo que sentimos todos. No decirle a la gente cómo deben sentirse. No como un predicador, no como un líder, sino como un reflejo de todos nosotros.
O te cansas luchando por la paz, o te mueres.
No te preocupes por lo que está bien o mal o quién es mejor que quién. No tomes partido.
La guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o la pérdida del Imperio: es forzoso manejarla bien.
La gente todavía piensa en mí como un dibujante, pero la única cosa que me hace levantar un lápiz o bolígrafo en estos días es firmar un contrato, un cheque, o un autógrafo.
Mientras yo mantengo mi sentimiento y mi pasión por la Naturaleza, que en parte puede suavizar o someter a mis otras pasiones y resistir o soportar las de los demás.
Yo nunca, por cualquier palabra o acto, me inclinaré ante el altar de la intolerancia o admitiré el derecho de investigar las opiniones religiosas de los demás.
Si los Estados Unidos de América o el Reino Unido tuvieran elecciones, no pedirían observadores de África o de Asia. Pero cuando nosotros tenemos elecciones, quieren observadores.
Alemania, o será una potencia mundial o no será nada.
Odio estar en una esquina. No me gusta que me pongan solo como un guitarrista, o solo como un compositor, o solo como un bailarín de claqué. Me gusta moverme.
Cuando necesito a mi esposa o cuando necesito compañía o alguien con quien hablar, la necesito, en ese momento. Así que mi esposa tendrá que renunciar a todo lo que está haciendo en ese momento para atender mis necesidades. Y, de la misma manera, yo haría lo mismo. Eso no es una cosa fácil de hacer.
Estoy mucho más interesado en lo que un actor tiene que decir sobre algo sustancial e importante que en lo que le sale o qué tipo de ropa usa o alguna otra tontería insignificante de su vida.
Este es mi consejo a todos los homosexuales, ya estén en los Boy Scouts, o en el ejército o en la escuela: Cállate, no digas a nadie lo que hagas, tu vida será mucho más fácil.
No hay término medio en Hollywood: o eres un fracaso o un éxito. Esa mentalidad es salvaje.
En aquellas asociaciones que forman promiscuamente los hombres con el fin de comerciar o cualquier otra cosa, en que el gobierno está fuera de lugar y en que actúan simplemente sobre los principios de la sociedad, vemos cuán naturalmente se unen las distintas partes y esto demuestra, por comparación, que los gobiernos, lejos de de ser siempre la causa o medio del orden, son a menudo la destrucción de éste.
Si eres padre o madre, sé un buen padre o madre. ¿Sabes lo que quiero decir? Soy padre. Tengo hijas.
Hay que ser o muy rico o muy pobre para sobrevivir sin un oficio.
Cuando te sucede una desgracia, o puedes dejar que te venza o vencerla tú a ella.
La seguridad es principalmente una superstición. No existe en la naturaleza, ni en los hijos de los hombres como una experiencia. Evitar peligros no es más seguro a largo plazo que exponerse a ellos. La vida o es una aventura atrevida o no es nada.