Una inversión exitosa es anticiparse a las anticipaciones de los demás.
Todo en él son rabias y más rabias, disgustos y más disgustos, pesares y más pesares; si el que compra algunas partidas ve que bajan, rabia de haber comprado; si suben, rabia de que no compró más; si compra, suben, vende, gana, y vuelan aún a más alto precio del que ha vendido, rabia de que vendió por menor precio; y si no compra ni vende, y van subiendo, rabia de que habiendo tenido impulsos de comprar, no logró concretarlos.
Muchas empresas han optado por reducir su tamaño, y tal vez eso era lo correcto para ellas. Nosotros hemos elegido un camino diferente. Creemos que si seguimos ofreciendo grandes productos a los clientes, seguirán abriendo sus billeteras.
La empresa privada crea; el gobierno destruye. Esta es la gran lección económica de nuestros y todos los tiempos.
Gracias al capitalismo, la familia media actual (que por cierto es una familia trabajadora) disfruta de más bienestar que los príncipes del siglo XVIII, ya que puede tener y hacer cosas que los reyes Luises nunca hubieran podido soñar.
La posición radical-revolucionaria es el libertarismo, y su forma socioeconómica es el capitalismo laissez-faire.
El laissez faire no significa: Dejen que operen las desalmadas fuerzas mecánicas. Significa: Dejen que cada individuo escoja cómo quiere cooperar en la división social del trabajo; dejen que los consumidores determinen cuáles empresarios deberían producir. Planificación significa: dejen que únicamente el gobierno escoja e imponga sus reglas a través del aparato de coerción y compulsión.
La contraeconomía es la suma de toda acción humana no agresiva que esté prohibida por el Estado. Lo contraeconómico es el estudio y la práctica de la contraeconomía. La contraeconomía incluye el mercado libre, el mercado negro, la economía subterránea, todos los actos de desobediencia civil y social, todos los actos de asociación prohibida (sexual, racial, interreligiosa), y cualquier otra cosa que el Estado, en cualquier tiempo y lugar, opte por prohibir, controlar, regular, gravar o tarifar. La contraeconomía excluye toda acción aprobada por el Estado (mercado blanco) y el mercado rojo (violencia y robo no aprobados por el Estado).
Mi propia preferencia es por el tipo de instituciones económicas que se han llamado, creo que por Robert LeFevre, agóricas. Bajo las instituciones agóricas casi todo el mundo trabaja por cuenta propia. En lugar de la corporación existen grandes grupos de emprendedores relacionados por el comercio, no por la autoridad. Cada uno vende, no su tiempo, sino lo que su tiempo produce.
La economía del fascismo: una economía donde las grandes corporaciones se quedan con las ganancias, mientras los contribuyentes financian las pérdidas.
El mercantilismo, el cual alcanzó su máximo en la Europa de los siglos diecisiete y dieciocho, era un sistema del estatismo que empleaba la falacia económica para construir una estructura de poder imperial, así como subsidios especiales y privilegios monopólicos para individuos o grupos favorecidos por el estado.
El propio término “servicio público”… es uno absurdo. Todo bien es útil “para el público” y casi todo bien…puede ser considerado “necesario”. Cualquier designación de unas pocas industrias como “servicios públicos” es completamente arbitraria e injustificada.
En el mercado libre, cada cual gana según su valor productivo en satisfacer los deseos de los consumidores. Bajo la distribución estatista, cada uno gana en proporción a la cantidad que puede saquear a los productores.
La producción no tiene ningún sentido, excepto como un medio para el consumo. La inversión en bienes de capital no significa nada, a excepción de cuando es una necesaria estación intermedia en la ruta hacia más consumo.
No es un crimen ser un ignorante en ciencia económica, que es, después de todo, una disciplina especializada, además considerada por la mayor parte de la gente como una ciencia lamentable. Pero sí es totalmente irresponsable tener una opinión radical y vociferante en temas económicos mientras que se está en ese estado de ignorancia.
La economía es la ciencia social que estudia la extracción, producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios; la forma o medios de satisfacer las necesidades humanas mediante los recursos (que se consideran escasos).