Cuando un pueblo trabaja, Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.
El sentimiento me dice que hay un Dios y no me dice que no existe. Con eso me basta.
El azar no existe; Dios no juega a los dados.
El hombre se mueve. Dios le guía.
Allí donde Dios erige una iglesia, el demonio siempre levanta una capilla; y si vas a ver, encontrarás que en la segunda hay más fieles.
Ahí donde Dios tiene un templo, el demonio levanta una capilla.
No hay poder que no venga de Dios.
Dios es el gran silencio del infinito. El mundo entero habla de Él y para Él. Nada de lo que se diga lo representa tan bien como su silencio y su calma eterna.
Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.
La imposibilidad de probar que Dios no existe, prueba su existencia.
Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales, no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos.
¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?
Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme sin creer en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo.
A Dios rogando y con el mazo dando
Sólo Dios es el verdadero sabio.
Dios se manifiesta a nosotros en primer lugar a través de la vida del universo, en segundo lugar a través del pensamiento humano. La primera manifestación se llama naturaleza, la segunda arte.
Solo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.
Dios no quiere hacer todo, para no quitarles el libre albedrío y esa parte de la gloria que os corresponde.
Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que Dios toca de oído.
Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.
Para ti soy ateo. Para Dios, la oposición.
Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.
Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.
Dios crea cada margarita por separado, pero nunca se cansa de crearlas. Puede que tenga un apetito eterno por la infancia. Porque nosotros hemos pecado y envejecemos, pero nuestro Padre es más joven que nosotros.
La misma debilidad de Dios proviene de su omnipotencia.
En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios.
Para rezar a Dios con devoción no hace falta creer en Dios según los dogmas de ninguna religión.
Verdaderamente tiemblo por mi patria cuando pienso que Dios existe.
El secreto de mi universo es sólo imaginar a Dios sin la inmortalidad del hombre.
Dios es tal, que todo lo que el hizo, comparado con él, es como si no existiese.
El concepto teológico, filosófico y antropológico de Dios hace referencia a una suprema deidad. Dios es el nombre que se le da en español a un ser supremo omnipotente y personal en religiones teístas y deístas (y otros sistemas de creencias) quien es: o bien la única deidad, en el monoteísmo, o la deidad principal, en algunas formas de politeísmo, como en el henoteísmo.