Hemos de proceder de tal manera que no nos sonrojemos ante nosotros mismos.
La angustia es la disposición fundamental que nos coloca ante la nada.
Retroceder ante el peligro da por resultado cierto aumentarlo.
Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.
Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después.
La religión sirve para ayudarnos y consolarnos ante unos problemas que no tendríamos si no existiese la religión.
Protégeme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños.
El futuro es nuestro refugio ante la feroz competencia de nuestros antepasados.
En vano se echa la red ante los ojos de los que tienen alas.
El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.
Ante las injusticias y adversidades de la vida... ¡calma!.
Ante cualquier desavenencia no caigamos en el error de dudar o bien de su inteligencia, o de su buena voluntad.
De todas las reacciones posibles ante una injuria, la más hábil y económica es el silencio.
No tengo derecho a decir o hacer nada que disminuya a un hombre ante sí mismo. Lo que importa no es lo que yo pienso de él, sino lo que él piensa de sí mismo. Herir a un hombre en su dignidad es un crimen
Rendirse ante la adversidad es mostrarse de su parte.
Ante todo, respetáos a vosotros mismos.
Los que se desaniman ante un fracaso es porque ya tienen todo lo que pueden.
Todo número es cero ante el infinito.
El campo de batalla lo perdimos; pero conservamos una voluntad invicta, odio inmortal, empeño de venganza y valor obstinado, que nunca ha doblado la cerviz ante el temor.