El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad.
El sol brilla en todas partes, pero algunos no ven más que sus sombras.
No todos los ojos cerrados duermen, ni todos los ojos abiertos ven.
Cuídate de los que sólo ven desorden en el ruido y paz en el silencio.