La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede.
Dime quién te admira y te diré lo que eres.
En los momentos de ansiedad, no trates de razonar, pues tu razonamiento se volverá en tu contra; es mejor que hagas esas elevaciones y flexiones de brazos que ahora se enseñan en todas las escuelas; el resultado te sorprenderá. Así, el profesor de filosofía te envía al de gimnasia.
La diplomacia te saca de un problema en el que el tacto te hubiera evitado meterte.
Haz que tus familiares te reverencien más que te teman, pues el amor sigue a la reverencia, más el temor al odio.
La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra.
Te conocerás a ti mismo en cuanto empieces a descubrir en ti defectos que los demás no te han descubierto.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no te guíe. Camina junto a mí y sé mi amigo.
Cuando el agua te llega al cuello, no te preocupes si no es potable.
Cuando Dios te da un don, también te da un látigo, y el látigo es únicamente para autoflagelarse.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo.
Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo.
Haz que las contrariedades te alienten y los obstáculos te engrandezcan.
Si te quejas de que te traicionó, búscame enemigos a los que pueda odiar.
Dime cómo te diviertes y te diré quién eres.
Sé cortés con todos, pero íntima con pocos, y deja que los pocos te traten bien antes de darles tu confianza.
En el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre.
Un abrazo es como un boomerang: se te devuelve de inmediato.
Los amigos y los buenos modales te llevarán donde el dinero no puede llevarte.
No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición. Ellos ya saben de algún modo en qué quieres convertirte realmente. Todo lo demás es secundario.
Cuando te sientes agobiado por la melancolía, lo mejor es salir y hacer algo amable por alguien.
Tienes que saber que tu tiempo es limitado, así que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.
Si el dinero no te da la felicidad devuélvelo.
No te preocupes por una cosa, concéntrate en que las pequeñas cosas salgan bien.
Algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, solo esa, puede ser la hora más feliz o la más amarga de tu vida.
Pero, ¡coño! ¿cuál es tu puto problema? Tú tienes un problema, ¿verdad? Tienes un cuerpo bonito, una bonita cara, unas bonitas piernas, todos esos tíos se mueren por acostarte contigo. ¡¡Pero tienes una mirada de que no te han echado un polvo en un año!! (Tony Montana)
Nunca odies a tus enemigos: eso te impide juzgarlos.
Te contaré un secreto, algo que no se enseña en tu templo: los dioses nos envidian. Nos envidian porque somos mortales, porque cada instante nuestro podría ser el último, todo es más hermoso porque hay un final. Nunca serás más hermosa de lo que eres ahora, nunca volveremos a estar aquí...