No permitas que nadie, diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás q tampoco cumplirán los suyos.
Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.
Nunca se pierden los años que una mujer se quita; van a parar a cualquiera de sus amigas.
Los hombres son como sus madres los hacen.
Los niños comienzan por amar a sus padres. Cuando ya han crecido, los juzgan. Y algunas veces, incluso, los perdonan.
Modernos que usan las bicicletas de sus abuelos porque son retro.
Modernos que no limpian sus gafas para ver en sepia.
Señoras que van a la orilla de la playa y apoyan sus manos sobre las caderas.
Señoras que creen que sus nietos o nietas son vírgenes.
Señoras que se visten igual que sus hijas para verse "jóvenes".
La amistad es el amor, pero sin sus alas.
El amor es invisible y entra y sale por donde quiere, sin que nadie le pida cuenta de sus hechos.
Si una persona ama sólo a otra y es indiferente al resto de sus semejantes, su amor no es amor, sino una relación simbiótica o un egoismo ampliado.
Lejos de que la ausencia de Dios autorice toda licencia, al contrario, el hecho de que el hombre esté abandonado en la tierra es la razón por la que sus actos son compromisos definitivos.
Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.
Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia.
Ya es primavera. Vale, las zorras salen de sus madrigueras. Pero los capullos también florecen.
La preocupación por el hombre y su destino debe constituir siempre el interés principal de todos los esfuerzos técnicos. No olvides nunca esto en medio de sus diagramas y ecuaciones.
El que ya no puede detenerse a maravillarse y permanecer absorto en el temor, es como si estuviera muerto; sus ojos están cerrados.
Sólo aquel que se dedica a una causa con todas sus fuerzas y alma puede ser un verdadero maestro. Por esta razón el dominio exige todo de una persona.
Leer, después de cierta edad, desvía demasiado la mente de sus actividades creativas. Cualquier hombre que lee mucho y usa su propio cerebro muy poco cae en hábitos perezosos de pensamiento.
No puedo imaginar un Dios que premia y castiga a sus criaturas, ya que eso refleja la fragilidad humana.
La ayuda del gobierno a las empresas es tan desastrosa como la persecución del gobierno... la única manera en que un gobierno puede estar al servicio de la prosperidad nacional es manteniendo sus manos fuera.
La gente crea sus propias preguntas, porque tienen miedo a mirar de frente. Todo lo que tienes que hacer es mirar de frente y ver el camino, y cuando lo veas, no te sientes mirando el camino -camina.
Que no se pierda la bonita costumbre de dormir hasta el mediodía, para demostrarle a todos que eres una persona que lucha por sus sueños.
Pues Al-Qaeda "explota" a sus trabajadores y yo no veo que vayan a la huelga...
Ella camina con belleza, como la noche. De climas nublados y cielos estrellados. Y todo lo mejor de oscuro y brillante. Se reúne en su aspecto y en sus ojos.
Una defensa del Estado sostiene que el hombre es un “animal social”, que debe vivir en sociedad, y que individualistas y libertarios creen en la existencia de “individuos atomizados” sin influenciar y sin guardar relación con sus semejantes. Pero no, los libertarios nunca han celebrado individuos aislados como los átomos, por el contrario, todos los libertarios han reconocido la necesidad y de las enormes ventajas de la vida en sociedad, y de participar en la división social del trabajo. La gran non sequitur cometido por los defensores del Estado, incluidos los filósofos aristotélicos y tomistas clásicos, es saltar de la necesidad de la sociedad a la necesidad del Estado.
Sólo el Estado consigue sus ingresos mediante coacción, amenazando con graves castigos a quienes se nieguen a entregarle su parte. A esta coacción se la llama “impuestos”, aunque en épocas de lenguaje menos refinado se la conocía con el expresivo nombre de “tributos”. La contribución es, pura y simplemente, un robo, un robo a grande y colosal escala, que ni los más grandes y conocidos delincuentes pueden soñar en igualar. Es una apropiación coactiva de las propiedades de los moradores (o súbditos) del Estado.
El Estado es la única organización que obtiene sus ingresos, no a través de contribuciones voluntarias o el pago por servicios prestados, sino a través de la coerción. (…) el Estado obtiene su renta mediante el uso de la compulsión, es decir, la amenaza de la cárcel y la bayoneta.