Se suele decir que el arte de agradar es una ayuda maravillosa en la búsqueda de la fortuna, pero el arte de ser aburrido es infinitamente más exitoso.
Las estadísticas muestran que muchas personas ven el espectáculo desde el dormitorio, y la gente que pide en su habitación suele ser más interesante que la que pide en su sala de estar. ¡No estoy bromeando!
Me encanta hacer la acción y esas cosas, el problema suele ser que las películas de acción no son tan interesantes. También, a medida que envejezco, siento que hay menos oportunidades para mí.
El villano suele ser la parte más interesante. Pero tiene que ser algo inteligente. Solo villanos clichés tontos con un acento ruso, músculos grandes y una cara media, no lo sé. Mi acento ruso no es tan fuerte, y los músculos no son tan grandes, y la cara de malo no basta. ¿Sabes a qué me refiero? Se vuelve muy aburrido. Cosas tediosas.
La ingeniería suele ser tratada con desdén, en general. Se considera que es bastante aburrida e irrelevante, sin embargo, ninguna de esas cosas es cierta.
Una mujer, más curiosa que en su apariencia, suele ser la más descuidada en su casa.
No es lo que pasa, sino cómo lo usas lo que cuenta. La clave suele vestir fundamentos económicos con accesorios. Algo así como una bolsa de diseñador hermoso o una cinta puede hacer que todo lo demás parezca más rico y lujoso.
Sí, el trabajo suele ser más hermoso cuando se realiza con un material que resiste el proceso, como el verso, el mármol, el ónix o el esmalte.
El jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Por las cuentas del rosario, suele subirse al pecho el diablo.
Ir a trocar y no tener qué, a muchos suele acontecer.
La crítica literaria suele proceder de déficit de amor.
En la adversidad suele descubrirse al genio, en la prosperidad se oculta.
La ambición suele hacer traidores.
Verse a uno mismo suele ser un buen estímulo para el sentido del humor.
La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse.
El no esperar remedio, ni desesperar de él, suele ser el remedio de los casos desesperados.
Mi amiga más fiel fue la esperanza, que suele engañarme y no me deja.
Quien no tiene enemigos, tampoco suele tener amigos.
La costumbre disminuye la admiración, y una novedad moderada suele vencer a la mayor eminencia envejecida.
En la tardanza, dicen, suele estar el peligro.
Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
El hambre suele producir poemas inmortales. La abundancia, únicamente indigestiones y torpezas.
Admitamos que la primera vez se ofende por ignorancia; pero creamos que la segunda suele ser por villanía.
La gente cortesana suele ser dura con sus inferiores, porque instintivamente ejerce represalias por las humillaciones perpetuas a las que se ve sometida en los palacios.
La fama suele alcanzar a aquellos que están pensando en otra cosa.
La fatalidad posee una cierta elasticidad que se suele llamar libertad humana.
De las miserias suele ser alivio una compañía.
Estas páginas accesorias con las que suele ser costumbre presentar las nuevas salidas de los libros, se agostan sobre la marcha y con ellas no valen vitaminas, ni testovirones, ni paños calientes.