Toda historia no es otra cosa que una infinita catástrofe de la cual intentamos salir lo mejor posible.
Todo impuesto debe salir de lo superfluo, y no de lo necesario.
El mejor camino para salir es siempre a través.
Merece salir engañado aquel que, al hacer un beneficio, cuenta con la recompensa.
Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.
Las deudas son como cualquier otra trampa en la que es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir.
Mi silencio les molesta. Yo era como una botella al revés cuya agua no puede salir porque la botella está demasiado llena.
Si de una discusión pudiese salir la menor verdad, se discutiría menos.