La sabiduría es un tesoro que nunca causa entorpecimientos.
La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo.
La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.
No arrepentirse ni hacer reproches a los demás, son los pasos de la sabiduría.
La multitud no envejece ni adquiere sabiduría: siempre permanece en la infancia.
La ley no ha sido establecida por el ingenio de los hombres, ni por el mandato de los pueblos, sino que es algo eterno que rige el Universo con la sabiduría del imponer y del prohibir.
Protégeme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños.
La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Si discutes mucho para probar tu sabiduría, pronto demostrarás tu ignorancia.
El que es capaz de dominarse hasta sonreír en la mayor de sus dificultades, es el que ha llegado a poseer la sabiduría de la vida.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
El conocimiento viene, la sabiduría se queda.
Lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia ni sabiduría humana que pueda prevenirlo.
Un erudito que no sea serio no inspirará respeto, y su sabiduría, por lo tanto, carecerá de estabilidad.
Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría.
La maravilla de un solo copo de nieve supera la sabiduría de un millón de meteorologistas.
La soledad es la mejor nodriza de la sabiduría.
La sabiduría de vivir consiste en eliminar lo que no es indispensable.
El placer da lo que la sabiduría promete.