El Cementerio de los Libros Olvidados es una metáfora, no sólo para los libros, sino de ideas, de lenguaje, de conocimiento, de belleza, de todas las cosas que nos hacen humanos, para la recogida de la memoria.
Los italianos y los españoles, la comida china y vietnamita, ven esto como parte de una pieza más grande, más importante y placentera de la vida cotidiana. No como una experiencia para ser recogida o jactarse, ni como un ritual como llenar un coche, sino como algo que da placer, como el sexo, la música o una buena siesta por la tarde.
La felicidad crece en nuestros propios hogares, y no es para ser recogida en los jardines de extraños.
Un artista de la recogida me dio un buen consejo: las tres cosas más importantes en una relación son la honestidad, la confianza y el respeto, y si no tienes esas cosas, no hay amor.
Pero es igualmente indiscutible que si nuestro proceso de recogida de información es deficiente en serio, deberíamos salir y averiguar rápidamente si queremos evitar otro 11 de septiembre.