Estuve tan ocupado escribiendo la crítica que nunca pude sentarme a leer el libro.
Sólo hay una cosa más falsa que mi bigote: yo.
¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?
Hija, ¿dónde conociste a ese tal Daniel? ¿En un ascensor? ¿Subía o bajaba? Porque cuando un ascensor baja produce una sensación en el estómago que puede confundirse con el amor.
Humphrey Bogart vino la otra noche a casa y acabó completamente borracho, algo por otra parte bastante normal en él. Cuando va cocido es un pesado, pero la verdad es que no mejora mucho cuando está sobrio.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor.
Cuando te curas de la indisposición del amor, te encuentras con que te has casado.
Mi perro no me habla desde que le mordí.
La próxima vez que lo vea, recuérdeme no saludarlo.
¿Pagar la cuenta...? ¡Qué costumbre tan absurda!
Todavía no sé qué me vas a preguntar, pero me opongo.
Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe sea mayor que el de la heroína.
En materia de animales domésticos, no hay ninguno que se pueda comparar con una sencilla corista carente de pedigrí.
Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles.
-¿Me deja su chaqueta, señor Marx? -Sí, que la tengan lista para el jueves. (En el guardarropa)
Harpo heredó las cualidades de mi madre: amabilidad, comprensión y cordialidad. Yo heredé lo que quedaba.
¿No es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, por un momento pensé que me había enamorado de usted.
¡Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en lugar de arroz.
Me he aficionado al psicoanálisis desde que me han entrado ganas de casarme de nuevo.
Las mujeres tienen infinitamente más tiempo libre que los hombres: ellas no están ocupadas todo el día persiguiendo mujeres.
-¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? -Amo a mi marido. -A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.
-¿Qué haría si pudiera volver a vivir toda su vida? -Probar más posiciones.
El doctor me ha recetado unos supositorios tan efectivos contra el insomnio que el otro día pisé uno y se me durmió un pie.
Se parece a un ascensorista que conocí en Lima, Ohio, hace quince años.
No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!
¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.
Siempre salgo con dos mujeres. Detesto que las chicas vuelvan a casa solas.
Soldado: "General, ¿no se da cuenta de que estamos disparando a nuestros hombres?" General Groucho: "Tome un dólar y guarde el secreto."
Oiga, mozo, ¿no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?
-Presidente Truman a Groucho: "Usted me suena de algo". -Groucho a Truman: "Sí, soy el tipo del bigote negro al que siempre trata usted de imitar en sus discursos".