Mejor tres horas antes que un minuto demasiado tarde.
El credo libertario descansa sobre un axioma central: que ningún hombre o grupo de hombres puede tener el derecho de agredir a la persona o a la propiedad de cualquier otro. Esto puede llamarse el axioma de la no agresión. La agresión se define como la iniciación del uso, o la amenaza, de violencia física contra la persona o la propiedad de cualquier otro. La agresión es, por tanto, sinónimo de invasión.
La afirmación de los derechos humanos (en contraposición a los derechos de los animales) no es simplemente una razón emotiva; los individuos poseen derechos, no porque “sintamos” que deberían, sino por una investigación de la naturaleza del hombre y del universo.
Nuestra conclusión es que un mercado libre como el alabado por los utilitaristas, basado en el reconocimiento de todos los títulos de propiedad actualmente existentes, es nulo y éticamente nihilista.
En el mercado libre, cada cual gana según su valor productivo en satisfacer los deseos de los consumidores. Bajo la distribución estatista, cada uno gana en proporción a la cantidad que puede saquear a los productores.
El mercantilismo, el cual alcanzó su máximo en la Europa de los siglos diecisiete y dieciocho, era un sistema del estatismo que empleaba la falacia económica para construir una estructura de poder imperial, así como subsidios especiales y privilegios monopólicos para individuos o grupos favorecidos por el estado.
Sólo el Estado consigue sus ingresos mediante coacción, amenazando con graves castigos a quienes se nieguen a entregarle su parte. A esta coacción se la llama “impuestos”, aunque en épocas de lenguaje menos refinado se la conocía con el expresivo nombre de “tributos”. La contribución es, pura y simplemente, un robo, un robo a grande y colosal escala, que ni los más grandes y conocidos delincuentes pueden soñar en igualar. Es una apropiación coactiva de las propiedades de los moradores (o súbditos) del Estado.
El Estado es la única organización que obtiene sus ingresos, no a través de contribuciones voluntarias o el pago por servicios prestados, sino a través de la coerción. (…) el Estado obtiene su renta mediante el uso de la compulsión, es decir, la amenaza de la cárcel y la bayoneta.
Una utopía que sólo es factible en una sociedad de santos es una visión peligrosa, porque nunca hay suficientes santos.
Puedo predecir que, si aparecieran instituciones anarcocapitalistas en este país mañana, la heroína sería legal en Nueva York y ilegal en la mayoría de otros lugares.
El hombre es el ser que forma su propia alma.
La habitual reaproximación tripartita de grandes empresas, grandes sindicatos y gran gobierno simboliza la organización de la sociedad por bloques, sindicatos y corporaciones, regulados y privilegiados por los gobiernos federales, estatales y locales. Esto en esencia totaliza el “estado corporativo”, que, durante la década de 1920, sirvió como faro para grandes empresarios, grandes sindicatos y muchos intelectuales progresistas como el sistema adecuado.
Los individuos tienen derechos, y hay cosas que ninguna persona o grupo puede hacerles sin violar esos derechos.
Intercambiar argumentos con una persona que ha renunciado a la logica, es como darle medicinas a un muerto.
Una asociación de protección mutua contra la injusticia es como una asociación de protección mutua contra el incendio o el naufragio. No hay ninguna razón para obligar a nadie, sea quien fuera, a apoyar o unirse voluntariamente a una de estas asociaciones, ni para obligar a nadie a reunirse con cualquier otra asociación cuyas ventajas — suponiendo que las tenga — no le interesan o cuyos fines y métodos no aprueba.
El verdadero remedio para la mayoría de los males no es otro que la libertad, libertad ilimitada y completa, libertad en cada campo de la acción humana.
¡Al loro!, que no estamos tan mal, hombre.
¡Que no os embauquen!
Los países pobres tenderán a crecer más rápido que los países ricos solo si alcanzan el mismo nivel estacionario.
El Estado de Bienestar empezó a deteriorarse cuando Pablo Alborán empezó a caminar bufando con camiseta de manga corta. Si ya no obedecemos las leyes de la termodinámica, no sé qué será de este país.
-Señor, lamento decirle que le hemos diagnosticado Parkinson. +¿Ah, sí? ¡Mira cómo tiemblo!
He aprendido más sobre gravitación y órbitas en un día con el nuevo Angry Birds que en toda la carrera de física.
Lo que no me mata, me hace más fuerte.
Cada uno tiene de mí exactamente lo que me cautivó.
Aprendí a apartar de mí todo lo que me hace daño. Mi corazón llama a esto egoísmo, pero mi razón lo llama amor propio.
Quien no conoce a Dios, no sabe qué es tener esperanza.
La vida no nos da problemas, nos da obstáculos. Somos nosotros que, en lugar de aprender de ellos, los transformamos en problemas.
Algún día alguien entrará en tu vida y te hará entender por qué nunca estuviste con otra persona antes.
Eres libre de tomar las opciones que quieras, pero eres prisionero de sus consecuencias.
¿Por qué ir a buscar una hamburguesa fuera si en casa tienes un buen filete?