El método más seguro de permanecer pobre es, sin duda, ser una persona franca.
La felicidad está más con el pobre que considera que tiene bastante que con el rico, que nunca cree que tiene bastante.
El pobre dotado de esperanza vive mejor que el rico sin ella.
El que no se posee a sí mismo es extremadamente pobre.
El cambio de moda es el impuesto que la industria del pobre carga sobre la vanidad del rico.
La ley, en su magnífica ecuanimidad, prohíbe tanto al rico como al pobre dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan.
Un cuerpo sano es cosa buena; pero un alma sana vale más que todo lo que el hombre pueda desear; un alma sana es lo más hermoso que el cielo pueda concedernos para hacer feliz esta pobre tierra nuestra.
La abundancia me hizo pobre.
El rico come; el pobre se alimenta.
Un guijarro en el lecho de un pobre arroyuelo puede cambiar el curso de un río.