Dejé mi lucha con la perfección hace mucho tiempo. Ese es un concepto que ya no me interesa mucho. Todo el mundo quiere lucir bien en las fotografías. Creo que esa es una de las presiones. Sé feliz. Sé tú mismo, el día es mucho más que eso.
El verdadero gourmet, como el verdadero artista, es una de las criaturas más infelices que existen. Su problema radica en buscar constantemente la perfección, que está muy por encima de su alcance.
La perfección es muy sencilla, las cosas que ensucian requieren verdadera habilidad.
Porque el amor es una agitación premeditada de nuestros pensamientos hacia Dios, para que reciban nada de lo que está en contra del amor de Jesucristo, y con ello sea duradero en la dulzura de la devoción, y que es la perfección de esta vida.
El Aikido no solo trata de la lucha y el desarrollo del ser físico, sino también de la perfección del hombre espiritual al mismo tiempo. Tiene movimientos muy armoniosos, muy bonitos de ver y hermosos para sentir en el cuerpo.
La perfección es muerte; la imperfección es el arte.
El arte es la perfección de la naturaleza. La naturaleza hizo un mundo y el arte otro.
Todos los artistas comparten la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección brillante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es solo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes brilló ante los ojos de su espíritu.
Lo que ahora no alcanza la perfección, la alcanzará en un intento posterior o reiterado; nada de lo que abrazó la historia es pasajero, y a través de transformaciones innumerables renace de nuevo en formas siempre más ricas.
El afán de perfección hace que algunas personas sean totalmente insoportables.
Si la perfección no fuera quimérica, no tendría tanto éxito.
La perfección se alcanza al final, no cuando no hay nada que agregar, sino cuando ya no hay nada que obtener.
No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.
¿Qué perfección es ésta que complace y no subyuga, que admira y no arrastra?
Hemos de saber anticiparnos a encontrar lo cómico que haya en nosotros. Así podremos evitar que otros se burlen de nuestra escasa perfección.
La perfección es una pulida colección de errores.
La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz.
Nunca la persona llega a tal grado de perfección como cuando llena un impreso de solicitud de trabajo.
La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.
La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.
Una acción es la perfección y la expresión del pensamiento.
Sólo el motivo constituye el mérito de las acciones; y el desinterés les da la perfección.