La virtud es una disposición voluntaria adquirida, que consiste en un término medio entre dos extremos malos, el uno por exceso y el otro por defecto.
¿Cómo pretendes que otro guarde tu secreto si tú mismo, al confiárselo, no los has sabido guardar?
El carácter humano es como una balanza: en un platillo está la mesura y en el otro la audacia. El tímido mesurado y el indiscreto audaz son balanzas con un solo brazo, trastos inútiles.
Si he hecho descubrimientos invaluables, ha sido más por tener paciencia que por cualquier otro talento.
Nadie puede hacer el bien en un momento de su vida mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.
Nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro.
¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!
No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo quien ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y hermosa es la vida.
Hazles comprender que no tienen en el mundo otro deber que la alegría.
El hombre desdichado busca un consuelo en la amalgama de su pena con la pena de otro.
Basta que un hombre odie a otro para que el odio se extienda hasta toda la humanidad.
El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.
Hay otro linaje de escépticos mucho más terribles, si cabe, que los que creen que todo es materia; todavía queda el caso de aquel escéptico para quien todo se reduce a su propio yo.
Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira.
La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten. Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que estas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho.
El patriotismo en el campo de batalla consiste en lograr que otro desgraciado muera por su país antes de que tú mueras por el tuyo.
Gracias a la guerra, uno no solo puede morir por sus ideales, sino que incluso puede morir por los ideales de otro.
Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento.
El derecho y el deber son como las palmeras: no dan frutos si no crecen uno al lado del otro.
¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío, aunque yo no la tenga con él?
La educación, más que cualquier otro recurso de origen humano, es el gran igualador de las condiciones del hombre, el motor de la maquinaria social.
La verdadera educación consiste en obtener lo mejor de uno mismo. ¿Qué otro libro se puede estudiar mejor que el de la Humanidad?
La religión cristiana, que parece no tener otro objetivo que la felicidad en la otra vida, también nos hace felices en esta.
El derecho del obrero no puede ser nunca el odio al capital; es la armonía, la conciliación, el acercamiento común de uno y del otro.
Después de todo, mañana es otro día.
A siete años de un suceso, el suceso ya es otro.
A veces uno se horroriza al descubrirse a sí mismo en otro.
La astrología es una ciencia que tienen por golosina los cobardes, sin otro fundamento que el crédito de los supersticiosos. Es un falso testimonio que los hombres mal ocupados levantan a las estrellas.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en la hoya.